La Axencia Galega de Infraestruturas acometerá la próxima semana, posiblemente entre el martes y el miércoles, la modificación de la salida de la AG-64, Ferrol-Vilalba, en la rotonda de Catabois. La intervención tiene por objeto eliminar otro punto negro del tráfico rodado localizado en el entronque de la autovía con la carretera de Catabois, en el que también se produjeron ya varios accidentes mortales.
Las obras proyectadas por el organismo dependiente de la Xunta consisten en la instalación de una chicane -sistema para reducir la velocidad-, a fin de mejorar la percepción de los conductores de que van a salir de la autovía. Para ello se crearán curvas artificiales que obliguen a los automovilistas a mover el volante, rompiendo así la monotonía de la circulación por la autovía.
Con este objetivo, en el último tramo de la AG-64 se instalarán balizas y se pintarán flechas en la calzada, dirigiendo el tráfico primero hacia a la izquierda y después a la derecha, por lo que solo estará habilitado un único carril de circulación, mientras que en las inmediaciones del entronque con la glorieta de Catabois ya volverán a ser dos.
La necesidad de mejorar la seguridad vial en la salida de la autovía en Ferrol también había sido planteada por el Destacamento de Tráfico de la Guardia Civil, a raíz de los numerosos accidentes registrados. El año pasado murieron dos personas en ese entronque y este año otros tres vehículos cruzaron la glorieta y se empotraron en el cierre de fincas. Dos conductores reconocieron que se habían dormido.