Los ERTE presentados en la comarca afectan a más de 7.700 trabajadores

Beatriz García Couce
Beatriz Couce FERROL

FERROL

La mayoría de las empresas auxiliares del naval han aplicado ERTE
La mayoría de las empresas auxiliares del naval han aplicado ERTE JOSE PARDO

La pandemia ha provocado que 1.600 empresas lancen ajustes temporales de empleo

05 abr 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Detrás de cada trabajador afectado por un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) hay una cara. En la comarca ferrolana, son miles. La pandemia del coronavirus, que ha dejado al ralentí la actividad de la mayor parte de su tejido productivo, se ha traducido en la suspensión de los puestos de trabajo de los sectores que no son considerados esenciales. Así, en Ferrolterra, Eume y Ortegal se habían presentado hasta el pasado jueves un total de 1.630 solicitudes de este tipo de ajustes temporales, que afectan a 7.709 trabajadores, de acuerdo con los datos que maneja la Consellería de Economía.

Por comarcas, y atendiendo a su volumen de población y también de tejido empresarial, la de Ferrolterra es la que registra un mayor número de expedientes, con 1.288, que suponen la suspensión de los contratos para 6.507 empleados.

Las autoridades laborales tienen encima de la mesa otros 246 expedientes que han sido presentados por firmas ubicadas en el Eume, con afección para 989 trabajadores, y otros 96 del Ortegal, que afectan a 213.

Por el momento, las cifras hacen alusión a los ajustes solicitados, no aprobados, aunque la mayoría de las tramitaciones iniciadas en Galicia están obteniendo la luz verde las autoridades.

Desde los primeros días del confinamiento y las restricciones a la actividad ordenadas por el Gobierno, las empresas de mayor tamaño de la comarca anunciaron ERTE para sus cuadros de personal. En la zona, el de mayor impacto es el lanzado por el grupo de empresas de Cándido Hermida, con más de 470 trabajadores afectados. No obstante, todas las principales firmas que llevan a cabo tareas para el naval de la ría, como Nervión, Gabadi, Electrorayma, Maessa o Indasa, entre otros, se acogieron a esta modalidad, ante la imposibilidad de continuar con la faena contratada en los astilleros de la ría. No obstante, otras grandes factorías, como Einsa, con plantas en As Pontes y Pontedeume, tampoco han podido evitar la presentación de un ERTE, una fórmula que también ha sido utilizada por pequeñas compañías, muchas de ellas de servicios, que han padecido, como el resto, aunque sin los recursos de las grandes, el parón abrupto de la actividad. 

Improvisación

Ramón Afonzo, de la Federación de Industria de la CIG, acusó al Gobierno de haber actuado guiado por la «improvisación» en materia laboral desde el inicio de la pandemia. Además, defendió que el sector público «debería ser garante do colchón do emprego. Navantia non debería consentir que as empresas auxiliares aplicasen ERTEs e tiña que asumir os salarios de todo ese persoal», afirmó. Si desde el ámbito público se hiciese ese esfuerzo, insiste, el impacto de la crisis del coronavirus sobre la comarca sería mucho menor. No obstante, desde el punto de vista de la expansión de la pandemia, reconoce que el hecho de que Navantia decidiese restringir al mínimo su actividad cuando se inició el confinamiento, contribuyó enormemente a evitar la propagación en la zona. 

Críticas a las mutuas

Por otro lado, desde la Federación de Industria de CC.OO. se han lanzado críticas a mutuas y servicios de prevención, por cuanto sostiene que no «cumpren coas medidas de prevención, para os traballadores e as traballadoras especialmente sensibles», no se está evaluando su situación y, consecuentemente, actuando para cuidarlas.

Cofer reclama a los gobiernos más apoyo empresarial y menos burocracia 

El presidente de la Confederación de Empresarios de Ferrolterra, Eume y Ortegal, Cristóbal Dobarro, pidió a los diferentes gobiernos -tanto central, como autonómico y municipal- que redoblen esfuerzos para evitar que la crisis del coronavirus se salde con una escalada de cierres. Pero además, insiste en subrayar la necesidad de que las medidas de respaldo que se adopten conlleven la menor burocracia posible para posibilitar que se adopten y que tengan efectividad. Cristóbal Dobarro instó a las administraciones públicas a «utilizar la información de que disponen para acometer una planificación estratégica que permita enfrentar una salida que compatibilice la prioridad del aspecto sanitario con el mantenimiento del tejido productivo».