Guiller Gutiérrez, una autónoma de la belleza feliz: «Coticé 30 años y me merezco un homenaje»
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FERROL
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Esta ferrolana es profesional de la estética y hermana del actor Javier Gutiérrez, al que hace tratamientos: «Me encanta su éxito profesional y que siga siendo el mismo niño de Caranza»
28 feb 2025 . Actualizado a las 16:28 h.Guiller Gutiérrez arrasa. Con su pelo rosa, caranceira de pro y profesional de la estética desde los 18 años, afirma que ha llegado el momento de darse un autohomenaje. «Ya coticé casi 30 años como autónoma, claramente me merezco un homenaje», asegura entre risas, pero muy en serio. Trabaja entre su local de Ferrol y Ares, y sus especialidades son tanto la depilación como los tratamientos faciales. Su pericia la ha podido comprobar el gran actor Javier Gutiérrez, que es su hermano y al que de vez en cuando depila a la cera o limpia el cutis. Pero sobre todo Guiller es una ferrolana de enorme sonrisa: «Es muy bueno reírse, yo estoy encantada con mis clientes y con 5.000 contactos fieles en mi agenda».
Esta chica de casi 60 años (Thun, Suiza, 1965) se inició en la perfumería Gante de la calle Galiano de Ferrol, con doña Amelia: «Tenían también salón de belleza, cobrando poquito pero formándome como especialista en el pelo... pero de depilación» (risas). Trabajó en gimnasios, su madre le ayudó a montar un negocio en Caranza, estuvo de limpiadora en Dragados y «llevo casi 30 años de autónoma». De la cera caliente a las limpiezas de cutis, el maquillaje con muchísimas novias y el diseño de cejas.
Ahora está especializada en depilación láser, limpieza de cutis y presoterapia; desde su centro en la ferrolana Porta de Neira. «El homenaje me lo dedico porque aunque me queden unos añitos para jubilarme me encanta esta profesión, e incluso no creo que la deje nunca, soy feliz», asegura. Le apasiona hablar con las clientas, «hasta me da pena que te comuniques por Whatsapp, algo se perdió de aquellas maravillosas conversaciones». Porque ahora imperan las prisas y Guiller es una clásica de «la intimidad de los tratamientos de belleza, donde también desnudas el alma».
«¡Viva la cera!»
Guiller Gutiérrez sigue proclamando: «¡Viva la cera! Ha mejorado un montón, no duele tanto y la hago muy rápido, ahora es como una crema, uso polvos de talco para extenderla y llego a la temperatura adecuada para que se soporte», enumera esta esteticista. Recalca que «en la estética es importante ser constante para mantenerte joven y después está la genética, claro». ¿Y ella qué se hace para lucir esplendorosa a los 60? «Nada, solo trabajar porque el secreto está en hacer lo que me gusta, no me canso a pesar de trabajar muchísimas horas (tengo buenos precios)», apunta.
Cada día le puede dedicar doce horas a su profesión, «tengo un marido excelente, Javier, que tiene mucha paciencia (risas) porque a veces vivo a tope el trabajo». De lo bueno de convertirse en autónoma destaca que «si te gusta y le pones empeño llegas a conseguir una casa y libertad para viajar». Y añade la importancia de tener una vocación, «porque ahora preparan a la gente sobre todo para lograr un resultado, demasiado rápido».
Trabaja de lunes a sábado, mañana y tarde: «Estoy enganchada a mi profesión, tengo clientas desde hace cuarenta años». De su trayectoria hace «un balance muy positivo, en Ferrol la gente es guapísima y presumida, los hombres cada vez se arreglan más». Los principios fueron duros, «se me quemó un piso y mi hermano Javier me ayudó a comprar la camilla y otras cosas». Con Javier, su hermana Mar y su madre Guillermina, forman «un gran equipo, Javi no cambió nada, me encanta ver su éxito profesional y que siga siendo el mismo niño de Caranza».
Y ahora su autohomenaje consistirá en un viaje con su marido: «El destino es sorpresa». A la Guiller de 18 años le diría: «Lo vas a conseguir».