n Xunqueira de Ambía humanizarán sus calles, han comenzado a hacerlo, para devolver los espacios a los vecinos. Han empezado a retirar parte del asfalto que en su día se presentó como avance de la civilización, salvoconducto hacia la modernidad y en definitiva, paso para los vehículos, para hacer de carreteras plazas y de calles lugares de encuentro. El alcalde presentó hace semanas su propuesta de futuro para un concello que como muchos otros y a tenor de los últimos datos del INE, acabará por perder población sin remedio. Y lo ha hecho simplemente devolviendo a la localidad su carácter rural eliminando los claros síntomas de invasión urbana que en las últimas décadas se ha cebado con muchas villas ourensanas. Es un buen ejemplo a seguir. Xunqueira de Ambía se prepara para convertirse en una localidad para sus vecinos y a su vez para animar a los visitantes y turistas a apuntarla en su lista de visitas. No en vano, la cercana Allariz ha sabido explotar el valor de lo propio y año tras año presume de contar con largas colas en las oficinas de turismo. Queda por ver si el proyecto iniciado, de la mano de César Portela, podrá sobrevivir al bisiesto 2012. Si el rural tendrá que esperar de nuevo para que lo urbano no sufra. De todas maneras, Xunqueira de Ambía ya puede presumir de iniciar un camino que irremediablemente les tocará a muchos si no quieren formar parte de la lista, cada vez mayor, de pueblos abandonados.