Maessa presenta un ERE para despedir a 68 de sus 117 fijos

Beatriz García Couce
Beatriz Couce FERROL / LA VOZ

FIRMAS

La auxiliar del naval está prescindiendo además de sus 170 eventuales

21 jul 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Maessa, una de las principales compañías auxiliares del naval ferrolano, acaba de presentar a los representantes de sus trabajadores un expediente de regulación de empleo para despedir a 117 de sus 68 operarios indefinidos, es decir, el 58% de su plantilla fija. La empresa, perteneciente al grupo ACS, trabaja en el gremio de aceros, que es el primero que interviene en la construcción de los buques, pero también el primero que padece la caída en la ocupación. De hecho, ya solo cuenta con la construcción de dos bloques para los destructores australianos, por lo que no puede sostener a toda la plantilla con la que contaba en la ría. Hace algunas semanas ya había comunicado a su comité que iba a prescindir de los operarios eventuales, en total 170, que ya está despidiendo.

Pese a que los sindicatos no pudieron evitar que Maessa se deshiciera de su plantilla eventual, lograron mejorar las indemnizaciones, que incrementaron en diez días por año trabajado sobre lo inicialmente previsto.

Período de negociaciones

Ahora, el recorte afectará también a los indefinidos, pero desde el pasado jueves está abierto oficialmente el período de negociaciones con el comité, que espera poder recortar la cifra de despidos.

No obstante, ante la posibilidad de tener que convocar movilizaciones, los sindicatos solicitaron ya formalmente una convocatoria de huelga.

La solicitud de aplicación del expediente extintivo fue presentado por parte de la empresa en la Consellería de Traballo.

Entre el personal indefinido de la empresa hay una horquilla de trabajadores con 20 años de antigüedad y otros con más de cinco.

Fuentes del comité explicaron que, en la documentación remitida por Maessa se explica que con la reducción de la plantilla se prevé un ahorro de 7,4 millones de euros.

Efectos devastadores

La caída en la ocupación en los astilleros de la ría está teniendo unos efectos devastadores para el empleo en las industrias auxiliares. Desde el comité de empresa de Navantia ya se advirtió que desde la botadura y hasta la marcha del Canberra con destino a su país se producirían alrededor de 600 despidos en las empresas navales. El ritmo de la destrucción de empleo se irá incrementando en las próximas semanas, poniendo en el disparadero otros 2.000 puestos de trabajo.