En Barbanza llegaron a funcionar cuarenta empresas y cooperativas
11 ago 2012 . Actualizado a las 07:00 h.El textil llegó a ser uno de los principales motores económicos de la comarca. En la etapa dorada del hilo llegaron a funcionar en la zona hasta cuarenta empresas. Hoy, apenas son media docena las que se mantienen activas. La Voz informaba, tal día como hoy del 2002, de la grave crisis que atravesaba uno de los puntales del sector: Maperlan. Por aquel entonces presentaba su segundo expediente de regulación de empleo con una huelga de trabajadores como telón de fondo. La factoría firmaría su acta de defunción al año siguiente.
Atrás habían quedado ya un número importante de pequeños talleres, muchos de ellos constituidos en cooperativas al amparo del imperio Inditex. Fue la liberalización del textil en España, la que marcó el declive del sector en Barbanza. Las grandes marcas cambiaron a las costureras de la comarca por mano de obra barata en el extranjero, sobre todo en Asia.
La caída de los pequeños talleres arrastró también a alguna que otra gran firma. A la lista negra encabezada por Maperlan no tardo en sumarse Creaciones Madó, un negocio que resistía contra viento y marea desde 1962, y que dio la última puntada a comienzos del 2005. La Voz daba cuenta, el 9 de junio de ese año, del adiós definitivo de José María González, inmerso entonces en el proceso de venta de la maquinaria.
En el territorio boirense, solo la más fuerte, Jealfer, logró aguantar el tirón. También sigue en pie, y lo hace viento en popa, la rianxeira MRF.