Solo Gamesa, con un ERE, y Alstom mantienen actividad productiva
01 nov 2012 . Actualizado a las 07:00 h.La industria eólica de Ferrolterra ha sido prácticamente aniquilada en los últimos años. La comarca, que llegó a ser un enclave de referencia en el país, solo tiene en estos momentos una empresa que mantiene sus niveles de producción, y el resto o bien han cerrado sus puertas, están fuera del mercado o están afectadas por expedientes de regulación temporal de empleo.
Así, de la media docena de fábricas que aglutinaron el 20% de todas las plantas de la industria del viento en España, únicamente se mantienen en operación dos: los centros de Alstom en As Somozas y Narón y el de Gamesa en As Somozas. Sin embargo, estas últimas instalaciones se encuentran al ralentí, ya que la mayor parte de su plantilla está afectada, hasta el próximo marzo, por un expediente de regulación temporal de empleo.
El desplome del eólico en la comarca se ha llevado por delante alrededor de 1.500 puestos de trabajo directos en los últimos años, aunque el impacto de la actividad de las plantas era mucho mayor, ya que la mayoría contaba con una red de compañías auxiliares que trabajaba para el sector en un amplio número de talleres de la comarca. La fábrica de Turbinas de la antigua Bazán fue uno de los pilares fundamentales del sector en la zona, aunque hace más de un lustro perdió la licencia para fabricar aerogeneradores, y quedó excluido de ese mercado. La pontesa LM Composites, que fabricaba palas, cerró sus puertas después de aplicar varios expedientes de regulación de empleo a su plantilla. Metalúrgica del Atlántico, ubicada en Mugardos, también echó el cierre después de poner en marcha un taller con los últimos avances para la fabricación de torres para los molinillos. Tampoco sobrevivió a la parálisis del sector la pontesa Danigal, de la que salían aspas.
Eymosa, ubicada en Narón, un referente en la fabricación de góndolas para la exportación, también quedó excluida del mercado, salvo pedidos puntuales, y en los últimos años ha centrado su actividad mayoritariamente en el naval.
La última en verse afectada por la crisis fue Gamesa. Llegó a emplear a más de 700 personas en sus instalaciones de As Somozas, pero la caída en la demanda a nivel nacional le ha llevado a aplicar un expediente de regulación temporal de empleo que mantendrá a su plantilla -formada por 244 personas- regulada hasta el próximo mes de marzo. El comportamiento del mercado determinará los nuevos proyectos para el 2013.