«Vigo es una ciudad de retales»

Jorge Lamas Dono
JORGE LAMAS VIGO / LA VOZ

FIRMAS

Oscar Vazquez

El músico afronta una intensa actividad musical que abarca varios estilos y artes escénicas

05 nov 2012 . Actualizado a las 07:10 h.

Tras la panorámica elegida por Isaac Garabatos se encuentra la intención de dar visibilidad a «espacios que tuvieron tanta importancia durante años, pero que a día de hoy son desconocidos para la propia ciudad, como puede ser el casco viejo». La falta de señas de identidad que observa este músico vigués es responsabilidad de los dirigentes «que no han estado a la altura», afirmación que ejemplifica con la mala gestión que hace años se realizó del Plan Urban, el frustrado proyecto europeo de rehabilitación del Casco Vello. «Es una ciudad de retales», afirma Isaac Garabatos para denunciar la ausencia de continuidad en políticas municipales, aunque también deja claro que esa falta de integración de espacios no impide que viva cómodo y feliz en su ciudad natal.

Aunque para manantial de felicidad y comodidad, Isaac Garabatos acude a la música. «Fue a finales del COU cuando pensé en dedicarme profesionalmente a esto, estuve cuatro años estudiando en una escuela de contemporánea y supe que ya no era una afición», recuerda. Aunque su formación radica en el jazz y las músicas contemporáneas, Garabatos se considera un músico ecléctico, hasta tal punto que en los últimos años ha indagado también en la música tradicional. «ISGA Collective no es exactamente música tradicional pero sí que tiene un sello gallego», explica.

La danza es otro campo suficientemente explorado por Isaac Garabatos desde el 2004. Los aficionados a la danza pudieron escuchar sus composiciones en la última pieza del Centro Coreográfico Galego, titulada Etheria. «Es muy gratificante para mí porque me fuerza a ir por otros caminos que por mí mismo no conocería», afirma, al tiempo que recuerda trabajos realizados con las compañías Druida o Disque Danza. «Es un trabajo en el que tienes que hacer concesiones porque un guión lo exige o porque una coreografía depende de esa música y no necesitas un desarrollo musical similar a una composición exclusiva para la música», añade el vigués.

La diversidad compositiva ayuda a Garabatos a tener más posibilidades de trabajo pero, en ningún caso renuncia a disfrutar con cada uno de ellos. Por ejemplo, el pasado año se abrió al espacio teatral con una colaboración con el Centro Dramático Andaluz y, en la actualidad, trabaja con Antía Otero en una videoinstalación que será estrenada en el Festival Sinsal el próximo 22 de noviembre. «Es una residencia en un edificio que depende de la Universidade da Coruña, en el que hay que diseñar un espacio sonoro», afirma.

«Estamos ahora también con el próximo disco de Xardín Desordenado que abarcará voces femeninas», señala el músico. Pero no es el único proyecto en marcha porque con ISGA se le acaban de abrir las puertas europeas tras una reciente gira y preparan la edición de un deuvedé. Por otro lado, prepara también el nuevo disco de Wöyza, «junto con Mónica de Nut, las dos cantantes más grandes que hay en Galicia». Un músico afortunado y bien situado.