Los expedientes de regulación de empleo afectaron a unas 200 personas
21 nov 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Suele decirse que la comarca resiste el empuje de la crisis en mayor medida que otros puntos del país gracias a la actividad pesquera y a la industria transformadora. Pese a ello, Barbanza no esa ajena a la lacra del desempleo, y los datos aportados por la Consellería de Traballo e Benestar sobre los expedientes de regulación de empleo (ERE) presentados por empresas de la zona son una prueba de ello. No en vano, entre enero y septiembre, una treintena de negocios tramitaron un ERE.
Son tres las modalidades de expedientes cursados por firmas de la zona. El de extinción es el minoritario y solo dos empresas optaron por el cierre, mientras que fueron nueve las que acudieron a una suspensión temporal de la actividad. En otros 16 casos, la opción elegida fue la de la reducción de jornada del personal. En total, estos ERE afectaron en distinta medida a más de doscientos trabajadores.
Los dos expedientes de extinción presentados hasta septiembre en Boiro y Noia dejaron sin empleo a una docena de personas, mientras que 126 vieron suspendida temporalmente su actividad. En este último apartado se encuadran, por ejemplo, los empleados de la piscina de Boiro, que, en teoría, deberían volver a su puesto de trabajo en enero.
Sin datos
Sin embargo, al margen de los datos oficiales sobre los expedientes de regulación de empleo, patronales y, sobre todo, sindicatos ponen el acento en una cuestión. Y es que la mayor parte de los negocios de la comarca son microempresas de menos de veinte trabajadores y, en la mayor parte de los casos, se producen despidos sin que sea necesario acudir a un expediente de regulación de empleo.