Asegura que condiciona el esquema financiero previsto para la obra
06 dic 2012 . Actualizado a las 07:00 h.José Llorca Ortega (Ripoll, 1958), presidente de Puertos del Estado, recibió esta semana en A Coruña a la delegación del IALA, pero la vinculación con la ciudad es más antigua: ocupó ese mismo cargo en el período del 2000-2004 y vivió de cerca la gestación de Langosteira.
-Viendo el avance, sigue considerando que era necesario.
-Los objetivos del puerto exterior siguen vigentes, siempre se ha dicho que el puerto exterior de A Coruña era de sustitución del interior, de eliminar del corazón de la ciudad de los productos más peligrosos y los más molestos para la ciudadanía y abrir un nuevo frente urbano, una nueva ciudad de A Coruña al mar. Creo que es el futuro del puerto y de la ciudad.
-¿Qué opina de que se haya disparado el precio de los 370 millones iniciales a los 753?
-Una cuestión es hacer el proyecto inicial, que era hacer el muelle y el dique, y otra cosa es lo que representa ir dotando a esa instalación portuaria de más instalaciones. No es que se haya ampliado, pero sí se van generando nuevas infraestructuras al abrigo del puerto exterior. Como se sabe hubo accidentes en esa obra y reformas técnicas que hacer. No estaba definido en su momento el morro y hubo elementos como las revisiones de precios que prevé la ley.
-El puerto ha requerido de un préstamo.
-Hay que tener en cuenta que en el esquema financiero de la obra intervenía poner en valor los suelos que los tráficos que tienen que ir a Langosteira dejaban libres, y eso, hasta la fecha, hasta que no se resuelva el traslado de Repsol, etcétera, no se puede poner en valor. Además, estamos en un momento en el que la puesta en valor de suelo urbano no es un tema fácil y no se pueden generar los recursos previstos.
-¿Cómo ve la falta de acuerdo con Repsol?
-Es un tema que nos preocupa mucho, porque la propia viabilidad o esquema financiero de la Autoridad Portuaria de A Coruña tiene una incógnita, el coste y el momento en el que Repsol se traslade a Langosteira. La negociación no ha avanzado con la rapidez que todos hubiéramos deseado. Seguimos negociando para ponerle fin o plazos a ese traslado.
-¿Es posible forzarlo?
-La ley de puertos puede forzar el traslado de una concesión y la legislación portuaria prevé los costes asociados, y también hay el rescate o extinción de esa concesión, pero tenemos que tener en cuenta que son instalaciones ligadas a una actividad industrial de primer orden, como es una refinería, y entendemos que el camino más adecuado es una negociación. Las consecuencias de unos hechos consumados entendemos que no serían buenas. Creemos que Repsol se tiene que trasladar, para eso se hizo el puerto exterior y, sobre todo, porque no es presentable que teniendo unas instalaciones de primer orden en el exterior la ciudad esté sometida a riesgos ambientales y de seguridad. Aunque hay que entender la posición de Repsol, que por estrategia empresarial no ha encontrado el momento oportuno para anunciar su traslado, teniendo en cuenta que su concesión termina en el 2027 y tiene derechos adquiridos.
JOsé LLorca Ortega presidente del puertos del estado
«Estamos en un momento en el que la puesta en valor de suelo urbano no es un tema fácil»
«La ley de puertos puede forzar el traslado de una concesión e incluso prevé los costes»