La reforma de la Ley de Costas permitirá regularizar 57 núcleos

Ana Gerpe Varela
A. Gerpe RIBEIRA / LA VOZ

FIRMAS

SIMÓN BALVÍS

Fábricas conserveras con concesiones administrativas y hasta el colegio Ramón Artaza de Muros se verán beneficiados con la nueva norma

28 feb 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

La reforma de la Ley de Costas, que recibió luz verde el pasado 19 de febrero en el Congreso, permite la regularización de 57 núcleos tradicionales de la fachada litoral de la comarca, según los datos de la Xunta de Galicia, que están fuera de ordenación. Los concellos que tienen el PXOM en vigor tendrán que presentar el expediente ante el Ministerio de Medio Ambiente para legalizarlos.

En el caso de Noia y Porto do Son, donde la aprobación del planeamiento está en una fase muy avanzada, se pretende llevar ambos procesos al unísono, dado que existe un plazo de dos años para la tramitación.

La superficie afectada ronda las 50 hectáreas. De este dato queda excluido el territorio rianxeiro, porque su PXOM está en una fase inicial de elaboración y los posibles núcleos rurales fuera de ordenación no están delimitados.

La medida ha sido bien acogida por los regidores, que ven así la solución a un problema histórico. Además, los cambios introducidos en la ley no solo benefician a las viviendas, que dejarán de estar afectadas por la línea de servidumbre de protección de 100 metros, sino también a empresas e, incluso, a edificios públicos.

La alcaldesa de Muros, Caridad González, que ya tiene concertada una reunión con el responsable de Costas del Estado, recalca que, por ejemplo, podrá regularizarse la situación del colegio Ramón de Artaza.

Expedientes abiertos en O Son

Satisfecho se muestra también el regidor sonense, Luis Oujo, quien comenta la gran incidencia de la ley de 1988 en su territorio. Desde luego, es el que tiene más hectáreas afectadas, nada menos que 30: «Se podemos legalizar as casas, algunha das cales ten expedientes abertos, moito mellor».

Caamaño o Basoñas son, dice Luis Oujo, algunos lugares que verán mejorada su situación.

Por su parte, el pobrense Isaac Maceiras se refiere a la incidencia positiva que el cambio tiene también sobre las factorías emplazadas en el litoral. En este sentido, señala que en A Pobra hay dos.

Una de ellas es la conservera de mejillón Ramón Franco. Su responsable explica: «Una parte del espacio que ocupamos está bajo concesión y nos estábamos preparando por si teníamos que abandonarla, pero ahora parece que se amplían los permisos y, además, por un período más extenso».

En el caso noiés, el teniente de alcalde Bieto González alude a Boa o A Barquiña como áreas actualmente afectadas e indica: «Xa as temos dentro do plan xeral que estamos tramitando para resolver esta cuestión».

Los concellos ya están iniciando el proceso para cursar la tramitación al ministerio y regularizar estos núcleos.