La vida de Alejandro Lago Barciela (Vigo, 1987) se parece a una orquesta. La sección de viento la lleva en las venas desde la infancia. La de los metales llegó más tarde, cuando optó por dejar los estudios y encontró en los astilleros una salida laboral actualmente truncada por la crisis que ha llevado a muchos trabajadores, como él, a las filas del paro. Sin embargo, en su faceta como músico las cosas pintan algo mejor. Recientemente se proclamó vencedor en el primer Concurso de Xoves Gaiteiros Solistas organizado por el Concello de O Grove en colaboración con la activa Asociación Cantodorxo.
-¿Cómo fue su primer contacto con la gaita?
-Exactamente no lo puedo decir porque es algo que me rodea desde que era pequeño. Crecí en Carballal, un barrio de la parroquia viguesa de Cabral que siempre ha tenido mucha actividad musical. Además, mi familia estaba muy metida en este ambiente. Mis hermanos mayores tocaban el tambor, la gaita, la pandereta, como mi abuelo... Se podría decir que empecé a los seis años, que fue cuando me apunté a una actividad extraescolar porque iban mis tres hermanos y yo no tenía con quién quedarme.
-¿Y a partir de ahí cómo evolucionó la afición?
-Estuve allí hasta que se podía, hasta 6.º de primaria. Al acabar me apunté en una asociación donde daban clases y luego, de un sitio a otro, buscando donde aprender más. Actualmente estoy estudiando en la E-Trad, la Escola Municipal de Vigo de Música Folk e Tradicional.
-¿Cuándo consiguió tener su primera gaita propia?
-Pues hace unos diez años. Es la que tengo ahora y la compramos entre mi madre y yo. Me la hizo Oli Xiráldez, alumno de Antón Corral, que hace un año me hizo el punteiro. La anterior era herencia de mi hermano.
-¿Qué metas se ha propuesto?
-A mí me gustaría dedicarme a la gaita de forma profesional, pero la verdad es que lo veo bastante complicado. Y más sin tener los estudios necesarios. Si tienes el título del conservatorio de grado profesional o superior se te abren un montón de puertas. Yo siempre toqué de oído. En la E-Trad, aunque no te dan un título oficial, estoy aprendiendo a leer música para en un futuro poder enseñar a otros. Mi idea es alcanzar un nivel para luego poder hacer lo que antes no hice, ir al conservatorio en vez de ponerme a trabajar al terminar la ESO.
-¿Qué fue del grupo de folk- rock Travelers, del que formó parte?
-Fue un proyecto que comenzamos hace muchísimo tiempo un grupo de amigos a los 15 años. Llegamos a grabar una maqueta, pero algunos se fueron a trabajar fuera y ahora seguimos siendo amigos y nos reunimos para tocar cada vez que nos vemos.
-¿Quiénes son sus referentes? ¿Carlos Núñez? ¿Budiño?
-No. Perfecto Feijoo, el dueño del famoso loro Ravachol. Era un farmacéutico pontevedrés que murió en 1935 y fue de los primeros que hizo una grabación de folk. Tenía un coro, Aires da Terra, y peleó un montón por recuperar la música popular. Luego, como referente más actual está mi primer profesor, Manolo Solla, que me enseñó a apreciar la gaita.
-¿Cómo ve el panorama de la gaita ahora?
-Creo que estamos en un buen momento. Después del bum de Carlos Núñez hubo un bajón, pero ahora veo que hay entre la gente joven mucho movimiento. Hay más gaiteiros y más ganas de aprender. También aprecio más división. Los más puretas tienen miedo a los que traen cosas modernas y no deberían oponerse a que el repertorio de la gaita sea más amplio. Antes era impensable tocar a Bach con la gaita y ahora se está haciendo sin cambiar ni el punteiro.
ALEJANDRO LAGO BARCIELA GAITEIRO
«Mi referente es Perfecto Feijoo, el dueño del famoso loro Ravachol»