Niega que el objetivo fuese echar al BNG del ejecutivo local
12 may 2013 . Actualizado a las 07:00 h.La integración de APdC y PSOE es un hecho en Culleredo. Tanto José Ramón Rioboo como el alcalde, Julio Sacristán (Valladolid, 1953), defienden los beneficios de la decisión y el apoyo de sus ediles. Ambos niegan intereses personales y lanzan un mensaje tranquilizador a los trabajadores. Las prioridades del nuevo ejecutivo: servicios sociales y luchar contra el desempleo.
-¿Cuál es su balance de los seis años de gobierno con el BNG?
-La valoración es buena. Fueron años intensos, complejos, sobre todo por la situación económica de los últimos cuatro, pero hicimos un esfuerzo y una gestión importante, donde no hubo diferencias destacables. Se controló el déficit y superamos el bache inicial de la crisis.
-¿Por qué se rompe si funciona?
-Lo hemos dicho por activa y por pasiva. Se rompe porque ha habido una negociación: dentro de los objetivos del partido socialista estaba un acercamiento a grupos que habían pertenecido al PSOE o pactos con aquellos que, sin haber pertenecido a él, tuviesen ideas en sintonía. Es un programa provincial y a eso nos dedicamos estos tres meses.
-¿Los vecinos apoyan esto?
-Representamos al 60 % de los votantes de las últimas municipales, así que creo que debe haber satisfacción en ese 60 %. Cuando pactamos con el BNG alguna gente tampoco daba un duro y se mantuvo seis años. Respetamos todas las opiniones. El debate político es interesante.
-Pactaron con el BNG por interés general. Se integran ahora con APdC y rompen aquel pacto por ese mismo interés general. ¿Cómo se puede explicar esto?
-En aquel momento se había producido una ruptura traumática en la agrupación socialista [de ahí nació APdC] y entendimos que no se daban las circunstancias para pactar con alguien que se había ido del partido. Creímos que no tenía entonces la madurez política necesaria y en el BNG sí la vimos.
-¿Ahora sí hay madurez?
-Unos en el gobierno y otros en la oposición, aprendimos, hemos hecho autocrítica. Hubo madurez y responsabilidad, por eso se llegó al acuerdo. APdC ha hecho una oposición sensata, responsable, ha ido suavizando su postura con respecto al principio, una vez que vio que en el gobierno también hay dificultades. Otros, aunque gobiernen, difícilmente van a cambiar.
-¿La integración puede ser un intento de asegurar que el PSOE siga en la alcaldía tras el 2015?
-Lo dirán los votantes. Cada elección es distinta y no se pueden extrapolar los resultados a las próximas municipales. Obviamente, los partidos trabajan de cara al futuro y a las elecciones, pero no es nuestro objetivo.
-¿Y echar al BNG? ¿Lo era?
-No. Una cosa es que intentemos integraciones y otra que autoricemos mociones en contra del BNG. La prueba es que desautorizamos la de Vimianzo.
-¿Quién puede liderar la lista del PSOE en el 2015? ¿Lo hablaron?
-La integración ha sido sin ninguna condición, más que formar un grupo único de gobierno.
-¿Y usted? ¿Mantiene que no se presentará como candidato?
-No voy a repetirlo más [ríe].
-La última vez dijo que en eso no había vuelta atrás... «por el momento». La frase se mantiene.
-Efectivamente.
-¿Rencillas olvidadas?
-Sí. Yo nunca me he dedicado a denostar a compañeros. No tengo que arrepentirme de nada.
-¿Y las denuncias? Usted llegó a tener que declarar por una.
-Eso está judicializado.
-¿Qué dice a esas afirmaciones sobre intereses en el PXOM?
-Quien hace esas acusaciones ha de demostrarlas, pero le garantizo que ninguno de los ediles tiene intereses urbanísticos. Normalmente los que tienen intereses no militan en política, salvo los que militan en el PP.
-¿Qué oposición espera?
-Sin descalificaciones gratuitas, como acostumbra el PP. El BNG es distinto: si ejerce oposición, lo hace responsablemente.
Julio sacristán de diego alcalde