Todo un orgullo

Yayo Daporta

FIRMAS

La verdad es que cuando recibimos una estrella en la Guía Michelin, hace seis años, nadie en el restaurante se lo esperaba. Hacía solamente dos años que habíamos abierto, y un reconocimiento tan grande constituyó una enorme alegría. Y más en un cocinero como yo, que no procedo del mundo de la restauración, que empecé a cocinar con 27 años y que con 29 abrí mi propio negocio. La distinción fue de una gran ayuda, ya que nos permitió dar a conocer el restaurante a nivel internacional muy pronto. Pero los premios y los reconocimientos hay que verlos como lo que son, una consecuencia de un trabajo. Nunca deben ser un objetivo. Hoy en día, soy mejor cocinero que hace seis años, y el Yayo Daporta es mejor restaurante. Y trabajamos con esa misma ilusión, la de ser mejores cada día. Figurar en la Guía Michelin con una estrella es todo un orgullo.