El caimán, los «pokémones» y el listo de T-Solar

José Manuel Rubín SIETE DÍAS, SIETE VOCES

FIRMAS

22 sep 2013 . Actualizado a las 06:00 h.

Sin pena ni gloria. No hubo posado en el salón de plenos del Concello de Ourense para defender inocencias, ni concentraciones en la praza Maior para condenar aldraxes, ni mariachis nocturnos para mostrar solidaridades. El aniversario de la operación Pokémon (el golpe más importante que ha recibido la democracia ourensana), ha pasado inadvertido a pesar de que la capital esté hecha unos zorros después del tsunami de aquel 20 de septiembre del 2012 que se llevó por delante no sólo un gobierno salido de las urnas, sino la credibilidad de un pueblo en la honradez de sus representantes. Alcaldía y Policía Local, decapitados. PSOE y BNG, más hundidos que tocados. La capital, que estaba entonces gobernada (con esa placidez que da el poder) por una coalición, está hoy en situación de ingobernabilidad con una minoría en el gobierno que un día implora una modificación de crédito y otro, como ayer la edila Áurea Soto, el apoyo del PP para aprobar el PXOM del PSOE después de que éste hubiese contribuido a tumbar el anterior PXOM del PP. Y mientras Ourense está casi en estado comatoso, al ciudadano lo intentan entretener con la presencia de caimanes en el Barbaña para que no ponga la vista en los «pokémones» que pululaban por un lecho cenagoso de la Consistorial (con el apoyo de los que todavía pululan) para conseguir intereses más bien espurios.

Aplausos. Y bien fuertes para los prohombres de la moda ourensana que no han escatimado esfuerzos para, todos a una, mostrar en Termatalia la imagen moderna de Ourense ante los representantes de treinta países de distintos continentes. Firmas de gran proyección como Adolfo Domínguez, Roberto Verino, Lonia Textil y Bimba & Lola han dado un paso al frente para trasladar la imagen moderna, y de futuro, de su tierra por si los visitantes (mayoristas de turismo, turoperadores y primeros espadas del termalismo mundial) no la habían pillado en el discurso (¡él único en gallego!) que el alcalde de Ourense dedicó a reivindicaciones localistas que le sonaban a chino a la mayoría del selecto auditorio.

Censuras. La construcción y rehabilitación del Archivo y la Biblioteca Pública de San Francisco ha sido adjudicada, en 13,3 millones, a Isolux Corsan, la empresa que quemó en cinco años unos sesenta millones de euros en subvenciones concedidas para poner en marcha T-Solar, la firma que echó el cierre y a 170 trabajadores. Nadie dijo ni mu. Ni los políticos del Partido Popular del gobierno de España, que adjudicó la obra, ni los políticos del PSOE del gobierno de Ourense, que dieron la licencia. Nadie ha propuesto que mientras Isolux Corsan no reabra T-Solar, en Ourense será una empresa non grata. Queda claro que «mexan por nos e temos que decir que chove». Luis Delso, propietario de ambas firmas, debe partirse de risa apurando la última gota sobre el paraguas de la resignación ourensana.