En Arousa, sin ir más lejos

Susana Luaña Louzao
Susana Luaña VILAGARCÍA / LA VOZ

FIRMAS

La ría es mucho más que mar y ofrece cien kilómetros en rutas

19 ene 2014 . Actualizado a las 06:52 h.

oferta en la comarca

Descubrir Galicia y su naturaleza es una de las ventajas que ofrece pertenecer a un club de senderismo, que brinda la posibilidad de conocer parajes a los que sería casi imposible llegar si no se va de la mano de alguien que los conoce.

Pero para disfrutar de la naturaleza tampoco es necesario ir tan lejos. La imposibilidad de sumarse a un colectivo como el de Cen Pés ya no sirve de excusa, porque la comarca cuenta también con una serie de rutas para el caminante que se pueden recorrer en una sola mañana si lo que falta es tiempo o muy cerca de casa si el problema es el transporte.

Hay, en la actualidad, una veintena de rutas oficiales por las tierras de O Salnés y las del Baixo Ulla. Unas en la costa, como la de Carreirón, en A Illa; otras por montaña, como las que tiene Vilagarcía tanto en Castroagudín como en Bamio o las que recorren Valga, y algunas a orillas del río, como la del Ulla en Catoira o la de Armenteira, que se ha convertido en una de las más visitadas por el empeño que puso en ella la Diputación de Pontevedra y por la promoción que le dio el hecho de que el presidente del Gobierno la haya recorrido este verano en sus tranquilas y recogidas vacaciones en la comarca.

Las joyas de O Salnés

Son, en total, unos cien kilómetros que ofrecen todo tipo de paisajes y la posibilidad de conocer la flora y la fauna de la comarca. Pero podrán ser muchos más en el futuro, porque tanto la Diputación de Pontevedra como la Mancomunidade do Salnés tienen un especial empeño en la promoción del turismo verde, con el proyecto estrella del Camino de Santiago alternativo a través de Poio y Armenteira hasta la ría de Arousa.

También es interesante el proyecto que desarrolla en A Illa la misma entidad que concede las banderas azules, que ha elegido este municipio para crear en él lo que se llama un sendero azul. De momento solo hay nueve en Galicia, y uno de ellos es el que recorre íntegramente la isla arousana, con quince kilómetros que parten del Igafa y pasan por el faro, por la playa de Area de Secada y, a través de la nueva carretera de O Xufre, O Bao y Carreirón.

PARQUE DE CARREIRÓN

3, 8 kilómetros, aunque A Illa ofrece más rutas, con un recorrido por toda su superficie de hasta 15 kilómetros.

Dificultad: Media, con tramos que discurren por senderos, otros de madera y losetas y zonas arenosas cercanas al mar.

Lugares de interés: Punta de Xastelas, Lagoa de Carreirón, ensenada de Espiñeiro y el propio parque de Carreirón, con una interesante oferta tanto de su fauna como de su flora. A mayores, las maravillosas playas por las que discurre.

Mirador de A Pastora

3, 5 kilómetros que pueden ser más si el caminante decide enlazar con el paseo marítimo de San Tomé.

Dificultad: Fácil; solo tiene una pendiente si el caminante decide subir a lo alto del monte de A Pastora. Y vale la pena.

Lugares de interés: Las ruinas de Santa Mariña, que acaban de ser incluidas en el catálogo de cementerios singulares de Europa; la desembocadura del Umia y si se continúa hasta San Tomé, las torres de San Sadurniño.

A Pedra e a Auga

Ocho kilómetros, que se doblan si el caminante opta por empezar el recorrido en Pontearnelas siguiendo el discurso del río.

Dificultad: Media; la subida hasta Armenteira no es difícil, pero no se puede evitar la pendiente a lo largo de casi todo el recorrido.

Lugares de interés: Los molinos rehabilitados, las cascadas, el verde, los parajes, la aldea reconstruida como curiosidad etnográfica, los viñedos y, al final del recorrido, el monasterio de Armenteira. En verano, el caminante puede coincidir con el presidente del Gobierno.

Ruta del Río Ulla

Siete kilómetros, desde el centro de Catoira hasta el límite con el Concello de Valga.

Dificultd: Fácil, es un camino llano con senderos de madera o naturales.

Lugares de interés: Además de ser una ruta fluvial, en su recorrido hay varios molinos rehabilitados, como el Muíño do Crego. Luego transcurre por las Torres de Oeste y en el río se pueden contemplar, en reposo, los drakkars vikingos. Las obras de construcción del mayor viaducto del AVE en Galicia también pueden interesar al caminante.