Todos han pedido su cesión a la Xunta, que está analizando cada caso
02 mar 2014 . Actualizado a las 06:00 h.La Xunta todavía no ha decidido qué hacer con los antiguos centros que acogían las fundaciones de desarrollo comarcal impulsadas por los gobiernos de Fraga y cuya clausura comenzó a fraguarse en la etapa del bipartito. Hoy, la mayoría de los siete edificios destinados a ser escaparate turístico y punto de encuentro de los colectivos económicos, políticos y sociales de las zonas en las que se ubicaban permanecen cerrados y sin uso, a pesar de que algunos concellos se han interesado por obtener la cesión de su uso. No hay un programa definido de la Xunta, que dice que estudiará caso por caso, dadas las peculiaridades jurídicas de cada centro.
Caldelas
Sin respuesta a la petición de usarlo como museo. El centro comarcal estaba ubicado en pleno casco viejo de Castro Caldelas. Se trata de un edificio histórico que estaba en estado ruinoso y que fue adquirido por la Xunta para después rehabilitarlo. Desde el Concello llevan meses tramitando una posible cesión «en caso de que a Xunta non queira facer nada nel; porque é unha pena ter un local tan bo, parado, no casco histórico», señala el alcalde, Eladio Osorio, que explica que la intención de su gobierno es usar el inmueble como «sala de exposicións e museo, que xa estaba deseñado para iso». Meses después de una reunión con el jefe provincial de Medio Rural, Osorio asegura que «seguimos esperando unha resposta».
El pleno reclamó su reversión.
El centro comarcal nunca cerró, ya que allí está la oficina de extensión agraria. El resto de las instalaciones están vacías, y el Concello quiere usarlas, para lo que aprobó en pleno pedir su reversión a la Xunta. Técnicos de la administración visitaron la instalación en fechas pasadas, pero todavía no hay una respuesta.
Terra de Celanova
Recuperada la torre de Vilanova, piden el centro. En el centro comarcal se invirtieron más de cien millones de pesetas. El Concello solicitó en dos ocasiones la reversión de la antigua sede, ubicada en dos casas en Vilanova dos Infantes que incluían un restaurante que tuvo que cerrar en diciembre de 2012 arrastrado por la decisión de la Xunta. Celanova consiguió recuperar el uso de la torre, en la que había una exposición permanente de los recursos de la comarca, porque lo había fijado en un convenio. Está cerrada y solo se abre para visitas guiadas, con cita previa. Pese a este vacío, la Xunta todavía no ha contestado si dejará usar la casa para fines de promoción turística.
Monterrei
Sede alquilada y cerrada. En Verín, la sede estaba en unos inmuebles alquilados, así que cuando la Xunta decidió liquidar la sociedad, se cancelaron los contratos y se cerró.
Terras de Trives
Edificio nuevo en terreno del Concello. El centro comarcal de Trives no está en el casco urbano, sino en la salida hacia Caldelas. Es un edificio de nueva construcción que fue proyectado por la Xunta en un terreno del Concello. Esta peculiaridad fue esgrimida por el gobierno de Francisco Fernández para reclamar una posible reversión. La respuesta desde Santiago fue que era viable, «e a custe cero, pero ten que ser unha petición mediante acordo plenario», dice Fernández, que asegura que es uno de los temas pendientes de pasar por sesión. Tiene dos ideas sobre los posibles usos: un centro de día para mayores, ya que el inmueble dispone hasta de cocina, o un vivero de empresa; pero Fernández avanza que se hará «unha oferta pública de propostas, para que os veciños poidan decidir o uso e nós analizaremos a viabilidade».
Nunca cerró. El centro, ubicado en el Concello de Ribadavia, era también la oficina de extensión agraria, labor que sigue desempeñando, por lo que nunca llegó a cerrarse.
Valdeorras
Se preparan nuevos usos. El edificio que albergó el centro comarcal de Valdeorras, en O Barco, era propiedad municipal; así que después del cierre definitivo por parte de la Xunta, hace meses que el Concello reclamó la reversión de la cesión. Se trató de un trámite corto en el tiempo que permitió buscar nuevos usos a un edificio patrimonial de dos plantas que, después de unas pequeñas reformas, será la sede de varios organismos. Al menos esa es la propuesta del Concello, que ofreció las instalaciones a los consorcios comarcales de aguas y de turismo, que todavía no han presentado respuesta; así como a Cruz Roja, que ya ha comenzado el traslado desde su sede actual.
Información elaborada con las aportaciones de M. Cobas, X. M. Rodríguez y M. Ascón.