De haberse celebrado primarias el día 30, coincidirían con el primer cumpleaños de Agustín Fernández como secretario general.
-«Quiero contar con los críticos y que se sientan cómodos». Lo dijo al poco de ser elegido. ¿Por qué no fue posible la integración?
-Discrepo de eso. Sí que se han dado pasos, quizá no demasiado visibles, pero sí es cierto que en la votación del 13 de junio para el congresillo provincial el número de votos de la ejecutiva fue mayor que el de la otra lista. Ha habido un acercamiento por parte de algunas personas que en otro momento habían apostado por otras alternativas. Este año hemos apostado por la tranquilidad interna y el trabajo, aunque hemos tenido sobresaltos porque los ha tenido todo el partido.
-En su presentación afirmó que aspira a mejorar los tres concejales actuales del PSOE. Si no fuera así, ¿qué hará al día siguiente de las elecciones?
-No entra en mis planes, ni en el peor de los escenarios. Vamos a sacar un muy buen resultado en las municipales. Creo que vamos a aspirar a la alcaldía y con esa idea salimos. Un candidato no puede pensar que va a sacar peores resultados que los que hay.
-El concejal Raimundo González, socio de gobierno, cree que el PSOE puede ser un partido «extracorporativo». ¿Qué le sugiere?
-Es respetable, pero no lo comparto. Cada uno debe mirar para su propia casa y todos debemos darnos por enterados de lo que está pasando. No se pueden hacer muchos pronósticos. Igual el BNG deja de ser primera fuerza en Pontevedra, o no llega, o nosotros somos primera fuerza, o el PP se desmorona... Están pasando cosas muy raras. ¿Qué va a pasar con los votos del PP? Nosotros estamos recuperando y el BNG está en caída libre en toda Galicia. Seguro que será extraparlamentario en Madrid.
-Las discrepancias con sus socios son más que evidentes. Si usted fuera el jefe, ¿habría roto el pacto de gobierno?
-No. No podemos romper un pacto que estamos cumpliendo escrupulosamente. Quien tiene que hacérselo mirar será quien no lo cumple. El sobrecoste de Pasarón y la planta de compostaje son temas ajenos al pacto, que funciona en el día a día.
-¿Cómo se lleva con el alcalde Fernández Lores?
-Con Miguel tengo una relación personal magnífica, me parece un tipo cojonudo. Podemos tener discrepancias políticas y los dos tenemos un carácter volcánico, pero tenemos una relación muy sincera. Tengo más feeling con Miguel que con algunos de sus concejales.