Puestos a elegir entre la fútil pedantería o la frívola diversión en el Cultura Quente de Caldas de Reis lo tienen muy claro. Basta echarle un vistazo al cartel: Los Enemigos, Ilegales, Siniestro Total, 091, El Drogas, Supersuckers, Marky Ramone... «Lo que queremos es que la gente desempolve sus camisetas de hace una década», dicen los organizadores. Que aún les sirva la talla ya es otro tema
17 jun 2016 . Actualizado a las 05:00 h.El pasado verano, y tras tres años de ausencia, la productora Esmerarte decidió recuperar -aunque solo fuese por una jornada- el Cultura Quente. No fueron pocas las muestras de alborozo que se manifestaron entonces. Además de por ser el decano de los festivales gallegos de rock, la cita de Caldas ha gozado siempre de una especial simpatía en el personal por el heterogéneo y confortable ambiente que propiciaba. A ello no era ajeno, desde luego, el entorno en el que discurre el evento, una fenomenal y centenaria carballeira a orillas del río Umia. Pero sin duda, el elemento con mayor potencial cautivador del Cultura Quente fue -y por lo que se ve, sigue siendo- su espíritu abierto, ecléctico y desenfadado, alejado de la impostura y de la soporífera pedantería tan al uso en otras excelsas citas musicales.
Un espíritu que este año sus organizadores han querido no solo mantener sino amplificar. Para ello han recurrido a la siempre oportuna reivindicación de algunas de las más emblemáticas bandas españolas de rock de las dos últimas décadas del pasado siglo. ¿Cuestión de nostalgia o estrategia comercial? «Está claro que retomamos o festival buscando un nicho de mercado pero non é menos certo que toda aquela escena do indie e do alternativo está virando cara a propostas máis eclécticas, polo que nos pareceu oportuno recuperar a unha serie de grupos fundamentais na nosa recente historia musical e que hoxe están aí, en terra de ninguén. Non son os suficientemente alternativos para entrar en festivais nin suficientemente mainstreams para que os contraten nas festas», explica Kin Martínez, responsable de Esmerarte y director del Cultura Quente desde sus primeras ediciones.
Entre esos icónicos grupos están, por supuesto, Los Enemigos, a los que no se ha visto en el festival caldense desde 1998. La banda de Josele Santiago encabeza el cartel de la primera jornada, la del viernes 24, junto a Marky Ramone, batería de los míticos Ramones, quien ha incluido el Cultura Quente en su gira internacional 40 years of punk.
Ese primer día de festival acogerá también el retorno a los escenarios tras 20 años de parón de los granadinos 091, formación que apenas sobrepasó la categoría de grupo de culto pero que cuenta en su haber con algunas de las más memorables canciones de rock escritas en español.
Pero no solo de revival vive el Cultura Quente. «Buscamos converter este festival nun espacio de convivencia, de relación e de fiesta interxeracional e, se me apuras, familiar», asegura Kin Martínez. «Por iso combinamos os clásicos con pequenas apostas actuais».
Las del viernes serán las bandas gallegas Furious Monkey House, Agoraphobia y Tractor Troy junto a los madrileños Havalina.
No difieren para nada los postulados en la jornada del sábado. En el apartado de consagrados nacionales, dos imprescindibles e irreverentes bandas norteñas como Ilegales y Siniestro Total, a los que se suma el nuevo proyecto musical de El Drogas, heredero directo de Barricada.
La guinda internacional la ponen los norteamericanos Supersuckers, autoproclamados como «la mejor banda de rock and roll del mundo». El cupo de nuevos talentos le corresponde el sábado 25 a The Soul Jacket, Habitación Vudú y Big Grunch!
El responsable del festival caldense lo tiene muy claro. «O Cultura Quente non é o Primavera Sound nin pretende selo. O que nós queremos é que a xente veña aos concertos, tome unhas cañas e cante cancións que xa coñece... Sen postureos. Sinxelamente, que o pasen ben». Por eso, asegura, «non quero ter bandas de culto, quero ter música popular».
Resume Kin Martínez sus intenciones a la hora de articular la programación del Cultura Quente de una forma bien gráfica. «Quería que a xente desempolvase as camisetas destes grupos que tiñan no armario dende hai moitos anos. Aínda que iso lles supoña darse conta de que se cadra anchearon un pouco e que ao mellor este ano haberá que comprar outra doutra talla».