FronteraD publica la versión castellana del libro en el que el filósofo compostelano Ignacio Castro volcó su experiencia de aislamiento en O Courel
01 jul 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Estamos ante un libro que es el resultado de un trabajo filosófico que tuvo una estación central en la desnudez de una sierra apartada, la sierra de O Courel, en un lugar llamado Roxe de Sebes. Allí, donde estaba ubicada la cabaña de Culán, convertida en un recinto con retrete y otros servicios de los que carecían entonces las casas de los habitantes del contorno, se instaló y vivió durante siete años (1983-1989), en intervalos de dos y tres meses, Ignacio Castro Rey (Compostela, 1952). Para preservar una herencia febril hubo que ponerla a prueba en el silencio de la tierra, dice el autor en el prólogo de un libro que acaba de salir a la luz en su versión castellana, en una muy cuidada edición, con fotos en color, de Frontera Digital. De la mano de Emilio Araúxo y la editorial Noitarenga, el volumen se había puesto en el mercado en gallego en el 2001. Diez años después, la Fundación Luís Seoane la reeditó con motivo de la exposición Cabañas para pensar.
Roxe de Sebes. Mil días en la montaña es un libro maravilloso. Es el fruto de una experiencia radical y anómala en el transcurso de la cual el autor vivió en un aislamiento casi absoluto, pero que, a la postre, resultó fecunda y valiosa, pues el pensamiento halló la capacidad para desdoblarse, de ser dos, sin dejar de ser uno. Hablamos de un pequeño libro, pero luminoso, que refleja el monumental desafío que exigió toda la fuerza física y mental de Castro, lo cual, al final, estimuló su mirada hacia un exterior que aún mantenía su carácter salvaje: que no es el bonito paisaje que nos aguarda a las afueras de la ciudad. Aquí se nos relata una vivencia o experiencia que hoy en día no admite posibles comparaciones.
Roxe de Sebes. Mil días en la montaña. Filosofía. Ignacio Castro. Editorial Frontera Digital. 183 páginas. 15 euros