Un ex-novio es el sospechoso de incendiar los coches de dos compañeras de su antigua pareja
28 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.«Mamá, ¿en qué vamos a ir el domingo a misa?». Con la preocupación visible del hijo de la víctima -que recibirá la Comunión el próximo domingo- terminaba la noche del pasado martes el episodio que mantuvo a 52 familias fuera de sus viviendas durante cerca de dos horas. El ex-novio de una compañera de trabajo de la dueña del Lancia Y10 de color rojo que se incendió en el garaje del número 5 de la calle de Calvo Sotelo de Pontevedra se erige, por el momento, en el principal sospechoso. Sobre todo, teniendo en cuenta que el vehículo de otra amiga de la antigua compañera sentimental del presunto pirómano también fue consumido por las llamas en la localidad en la que él reside, Marín. Amenazas y acosos La investigación que está llevando a cabo la Policía Científica acerca de los hechos se dirige hacia el ex-novio despechado, un militar que, al parecer, dejó el Ejército de manera controvertida y que, desde que fue abandonado por su pareja -amiga de las dos afectadas por los incendios- no habría dejado de amenazarla y acosarla, hace aproximadamente un año. La preocupación de las compañeras de trabajo llegó al punto de no permitir que la ex-novia fuera sola a casa ni que permaneciera sin «vigilancia». Ayer, fue una llamada a la empresa en la que trabajan las tres amigas la que alertó a M. A. V. de que su coche estaba ardiendo. Eso fue exactamente lo que le dijo desde el otro lado del teléfono alguien que respondió al nombre de su marido, cuando fue preguntado. La dueña del vehículo se puso inmediatamente en contacto con su familia. Mientras, los vecinos de los pisos inferiores del inmueble donde reside M. A. V. se percataban de que un fuerte olor a quemado proveniente del sótano del edificio comenzaba a aumentar en intensidad. Al asomarse a la ventana pudieron comprobar cómo una gran humareda se elevaba desde las dos plantas bajas en las que está situado el garaje. «Tengo miedo, claro que tengo miedo», aseguraba la dueña del coche calcinado poco antes de dirigirse a comisaría para interponer una denuncia. Poco antes supo que el incendio no sólo afectó a su vehículo, sino también a otros dos aparcados al lado y al techo del garaje.