Cientos de jóvenes acudieron a la segunda jornada del festival Félix Rock Sexy Sadie y Los Planetas abrieron a la luz del día el cartel de ayer Camisetas con el símbolo de la lejía y con el salmón de Calamaro para recibir a Los Planetas y a Ariel Rot. La segunda jornada del Félix Rock congregó en Pontevedra a varios cientos de jóvenes ansiosos de hacer el indie y de disfrutar de un gran cartel. El festival acabará hoy con las actuaciones de La Cabra Mecánica, Sin City Six, Solo los Solo, The Dismal y Sober, entre otros.
27 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Escuchar el lirismo de Sexy Sadie o el sonido tóxico de Los Planetas cuando aún no ha caído la noche es, cuando menos, singular. La plaza de toros de Pontevedra, en la que se celebra el Félix Rock, presentaba, durante las primeras horas del concierto, un aspecto un poco más vacío de lo esperado, aunque poco a poco fue acudiendo más público. De todas formas, la asistencia fue escasa considerando que entre las actuaciones se contaban grupos consagrados dentro del panorama independiente nacional. Sexy Sadie abrían el fuego ante un público eminentemente adolescente, algo antes de las nueve de la noche. Por el bar del festival pululaban fotógrafos en plena faena, periodistas despistados y músicos en espera. Entre ellos destacaba la presencia imparable y alegre de la gaiteira ourensana Cristina Pato, que también actuó por la noche. El apoderado de la plaza, en la que habrá corrida el próximo fin de semana, paseaba por las instalaciones con gesto adusto. El cartel del viernes se completó con los conciertos del ex-Tequila y ex-Los Rodríguez Ariel Rot, el pop de Melón Diesel y la reivindicación bizarra de Tonino Carotone. Noche de presentación La noche del jueves había sido la de Mercedes Peón. La voz le sale de dentro como uno de esos sifones que forman las mareas en la costa del Cantábrico, un chorro de aire y agua con el que crea un repertorio denso y elaborado. Peón se llevó al público de calle -«chamádenos cando queirades, que así si que volvemos», dijo ante la respuesta de los espectadores-, mezclando canciones tradicionales con la música de club en un ambiente en el que flotan desde Khaled y el raï argelino hasta Massive Attack o M-ak. Tras la cantante coruñesa actuó el grupo Amparanoia. La voz cálida de Amparo, respaldada por una gran banda, consiguió agitar a la plaza de toros -«conciertos es lo único que debería celebrarse aquí dentro», reivindicó la solista- con temas mestizos que ya se han hecho muy populares.