¿Dónde está el Rubio?

La Voz

GALICIA

El tribunal de la operación Temple aún no ha perdido la esperanza de que el narco fugado regrese Si no surgen nuevos sobresaltos -algo que no está descartado, vistos los antecedentes-, mañana quedará visto para sentencia el juicio de la operación Temple, uno de los procesos más importantes de la historia reciente del narcotráfico gallego. Un proceso que se vendió en su día a la audiencia con formato similar al de un culebrón televisivo. El guión tiene por ahora dos fugados, el Negro y el Rubio, y el suspense está garantizado hasta el último minuto.

26 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Si hace medio año Carlos Ruiz Santamaría, el Negro, puso el prólogo a este serial judicial, al gallego José Manuel Rodríguez Sanisidro, el Rubio , le tocó en el reparto escribir el epílogo. Cuando se apagaban los ecos de aquel escándalo provocado por la decisión de tres magistrados de poner en libertad bajo una módica fianza a uno de los principales imputados en este proceso -el del «síndrome bipolar»-, la polémica ha vuelto a estallar. La mecha la encendió el pasado martes Carlos Dívar, presidente de la Audiencia Nacional, cuando, tratando de exculpar al tribunal de cualquier responsabilidad en la fuga del Rubio, declaraba que la fiscalía antidroga no había solicitado el reingreso en prisión de ninguno de los acusados en libertad provisional hasta el pasado lunes. En consecuencia, sus señorías eran ajenos a la fuga. Comunicado contundente Ayer le replicaba la Fiscalía Antidroga con un escueto pero contundente comunicado en el que recordaba que la libertad provisional de Rodríguez Sanisidro fue acordada el 2 de octubre de 2001 por la sección cuarta de la Sala de lo Penal, «en contra del informe del fiscal encargado de la causa, que consideró necesario en todo momento en el mantenimiento de la prisión provisional». Recuerda igualmente la nota de la Fiscalía que «la resolución recaída lo fue en trámite de recurso de súplica y, por ello, tenía el carácter de irrecurrible». Mientras unos y otros echan balones fuera, el tribunal sigue haciendo votos para que el fugado recapacite. Por eso no lo declararon en rebeldía y pospusieron el informe de su abogado hasta mañana. ¿Volverá el Rubio? Esta es la pregunta del millón. Si los magistrados todavía no han perdido la fe, personas que lo conocen bien son menos optimistas. Alguien que coincidió con él en la cárcel aventuró ayer a este periódico que puede estar camino de Colombia, si es que no ha llegado ya a su destino. Esta fuente incluso apunta la posibilidad de que pudo haber contado con el apoyo del Negro, al que, al parecer le unía una gran amistad desde que ambos coincidieron en las celdas de la prisión madrileña de Valdemoro. ¿Por qué se fugó? Tendría que decirlo él, pero con una petición fiscal de 34 años de cárcel y antecedentes penales por narcotráfico, no le esperaba un futuro muy halagüeño.