De los once concejales que forman la corporación de Ribadumia, nueve pertenecen al Partido Popular. La única oposición es la que se esfuerzan por desarrollar dos representantes del BNG. Las posturas de Barral y los nacionalistas raramente coincidieron a lo largo de su prolongado mandato. Sin embargo, en lo estrictamente político, el portavoz del Bloque cree que el concello arousano ha perdido enteros de comportamiento democrático con la marcha de Nené: «O Concello funciona hoxe como o exército de Pancho Villa; a oposición sentíase máis recoñecida con Nené Barral que co actual equipo de goberno». Lo dice y lo repite Ramón Mouriño. El único regidor que votó contra el embalse de Caldas A pesar de sus discrepancias, Mouriño concede una virtud a Nené: «El argumentaba», recuerda el concejal nacionalista. Como muestra, un curioso botón. El de Ribadumia fue el único Ayuntamiento de O Salnés que tomó postura en contra del embalse de Caldas de Reis, promovido con sudor y lágrimas por la Consellería de Obras Públicas. Lo hizo a propuesta del BNG. Barral escuchó las razones de sus contrincantes políticos y decidió apoyarlas. Así de sencillo.