El mundo a los cuatro vientos Varios institutos franceses prohíben a las alumnas que la ropa interior asome por encima de los pantalones al considerar que vulneran las normas de «decencia y seguridad»
03 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.¿Puede un centro escolar prohibir una prenda de vestir si sus responsables determinan que vulnera las normas de decencia y seguridad? Algunos institutos franceses creen que sí, hasta el punto de redactar un reglamento específico en el que se prohíbe a las alumnas utilizar tanga, o utilizarlo al menos como impone la tendencia: embutido por debajo de un pantalón con el tiro lo suficientemente corto como para que la ropa interior asome al exterior. La veda la abrió un instituto de Ribeauvillé, en el noreste francés, que la semana pasada envió de vuelta a casa a diez chicas que tuvieron que localizar en sus roperos prendas más discretas que las que habían elegido al levantarse. Tres días más tarde una manifestación de un centenar de estudiantes, vestidos de blanco, expresaron su descontento con la campaña. El pasado miércoles, los responsables del centro desoyeron las quejas de las alumnas y oficializaron su posición al aprobar un reglamento en el que se obliga a que la apariencia y la vestimenta de los estudiantes respeten la «decencia y la seguridad». La norma afectará no sólo a las usuarias de tangas sino también a las chicas que acudan a clases con el ombligo al aire. «Me parece bien que las niñas jóvenes enseñen su ombligo, pero no en un instituto», aclaró Claudine Wendling-Brickert, la directora del mismo centro en el que hace tres años dos alumnos fueron sancionados por besarse en el patio. La decisión del instituto ha servido para que muchos otros establecimientos escolares franceses empiecen a plantearse si deben intervenir en la apariencia de sus alumnos. De hecho, algunos colegios han impuesto ya un veto explícito a llevar el tanga a la vista. A favor de imponer límites se ha pronunciado también la ex ministra socialista de Educación Escolar, Segolène Royal, que ha querido interpretar el asunto del tanga en clave social. «Es una buena solución que los responsables educativos lo prohíban en la escuela. A los ojos de los chicos, el tanga reduce a las chicas a su parte posterior. Estos quinceañeros, desgraciadamente, son víctimas de la imagen que la sociedad les propone, una sociedad en la que el cuerpo de la mujer se exhibe como vulgar mercancía». En unas declaraciones al diario Le Parisien , Royal, compañera sentimental del primer secretario del Partido Socialista francés, proclamó: «Luego nos sorprendemos de que las adolescentes sean víctimas de acosos o violencias sexuales». Uniforme escolar Hasta el momento, el Ministerio de Educación francés no parece dispuesto a terciar de manera oficial en un debate que algunos consideran ofrece un inesperado y singular argumento a los defensores del uniforme escolar, que han aprovechado el momento para reclamar su obligatoriedad y, de paso, la separación de sexos en la educación. La polémica la están resolviendo los responsables educativos de cada instituto, que en algunos casos han considerado que «muy a menudo basta con hablar con los alumnos para que todo vuelva a la normalidad». Un estudio del Instituto Francés de la Moda atribuye al éxito del tanga al bum que atraviesa el mercado de la ropa interior desde hace dos años. La escueta prenda, habitual también en el ropero de las españolas, triunfa sobre todo entre las mujeres de 15 a 35 años, aunque una firma de lencería francesa intentó recientemente poner a la venta tallas para niñas de 10 años. Las protestas la hicieron desistir.