Spiderman colapsó Londres

La Voz

GALICIA

El mundo a los cuatro vientos Un hombre disfrazado del famoso superhéroe, que reclamaba el derecho a ver a su hija, bloqueó durante cinco días el centro de la capital británica

05 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

David Chick no ha necesitado la costosa parafernalia de David Blaine para llamar la atención. Le ha bastado un disfraz alquilado de Spiderman y una grúa de la firma Taylor Woodrow. David Chick, un limpiaventanas desempleado, no es ilusionista, ni mago, ni dice frases lapidarias, ni se viste de negro. De hecho no sabe ni cómo cortar una baraja, es simplemente un padre cabreado porque lleva ocho meses sin poder ver a su pequeña Lauren de tres años. Por este motivo, este hombre de 36 años, que tampoco es neoyorquino, sino de un pueblito llamado Chessington, se subió el pasado 31 de octubre a una grúa en el centro de Londres para que todo el mundo le oyera protestar por la falta de derechos de acceso a los hijos de los padres divorciados. La consecuencia de su acción ha sido mayor de lo que él imaginaba al paralizar el centro de la ciudad durante días y obligando a intervenir al alcalde de Londres. Ayer puso fin a su protesta tras pasar cinco días a una altura de 36 metros. Atascos fenomenales Durante ese tiempo la policía metropolitana decidió cerrar la zona alrededor de la grúa situada sobre el puente de Londres y a pocos metros de distancia de donde Blaine se encerró en un caja de metacrilato. La decisión de acordonar la zona -las calles se cerraron el día 31 y se volvieron a abrir el martes por la noche- conllevó unas colas de tráfico de más de 20 kilómetros y un atasco general en todo el centro de la ciudad, con un coste diario de unos 15.000 euros. Los comerciantes de Londres se han quejado; también lo han hecho las asociaciones de viajeros y las compañías de transporte público, lo que motivó que el alcalde de Londres, Ken Livingstone, interviniera para indicar: «La idea de que un individuo paralice una ciudad como Londres es inaceptable, no lo aceptaríamos si fuera Osama Bin Laden. Además está poniendo su vida en riesgo, la de los agentes de policía y la de otros londinenses, no es el modelo de padre que uno quiere para un niño». Los comentarios de su ex novia, Joanna Gowens, no tienen desperdicio. La mujer ha pedido la prohibición de acceso a la hija de ambos, sin especificar el motivo y después de que un juez aceptara el acceso. «¿No se ha caído todavía?», preguntó con malevolencia a los medios de comunicación, y agregó «si tengo que dar mi opinión sobre lo que está haciendo, serán todo palabrotas y juramentos». Discrepancias Un equipo de policías intentó convencerle de que abandonara su protesta pero lo único que se logró es que Spiderman -personaje preferido de su hija- aireara su pancarta en la que se leía «En el nombre del padre», y sus quejas: «Las corruptas leyes sobre la familia dejan que cada vez más niños pierdan a sus padres o que ciertos padres se maten o maten a sus ex mujeres o maten a los niños». Chick también ha dicho: «La última vez que oí la voz de mi hija fue hace ocho meses a través de la puerta de un abogado», y agregó: «Si un niño logra el acceso a su padre por mi protesta habrá merecido la pena». Spiderman hace frente ahora a nueve meses de cárcel. Matt O'Connor fundador de Fathers 4 Justice , Justicia para los Padres, dijo: «En los 20 minutos que una persona pierde en la carretera por esta acción un niño perderá contacto con su padre, serán 100 niños los que lo pierden».