Juan Carlos Ferrero dejó escapar una victoria que vio muy cercana durante buena parte de su partido ante Lleyton Hewitt, pero la mayor experiencia del australiano terminó por decantar a su favor el primer partido de la final que enfrenta a Australia y España en la Rod Laver Arena de Melbourne.
28 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Hewitt, número dos australiano, se impuso por 3-6, 6-3, 3-6, 7-6 (7/0) y 6-2 en un partido de inhabitual dureza para disputarse sobre hierba, pero es que tanto australiano como español exhbieron un tenis amparado desde el fondo de la pista. Esa táctica favoreció a los intereses del español durante buena parte del encuentro, en el que atisbaba la sopresa y se mostraba superior a su rival, pero finalmente Hewitt consiguió tomarse la revancha de 2000, cuando ante Ferrero cayó en el cuarto partido de la final disputada en Barcelona y que dio a España su primera 'Ensaladera'. Hewitt acusó en el comienzo del partido su larga inactividad. Algo más de dos meses ha estado el australiano sin disputar un encuentro, desde la semifinal de la Davis ante Suiza a mediados de septiembre, con el fin de contar con la mejor preparación para esta cita y desterrar de su memoria pasados fracasos como el vivido en 2001, también en la lucha por la 'Ensaladera', ante Francia. Ese periodo de descanso ofreció una primera imagen del australiano excesivamente errático, hasta 13 errores no forzados cometió. Mientras tanto Ferrero veía crecer su confianza y sus miedos iniciales a la hierba australiana. FERRERO ACRECIENTA SUS OPCIONES. El de Onteniente ratificó esa confianza con el primer 'break' del encuentro, en el sexto juego, lo que fue definitivo en esa manga. Ferrero, después del tropiezo del Masters Houston, parecía retomar en la Davis el nivel exhibido en la que ha sido su mejor temporada. Aunque el partido se igualó en la segunda manga. Los mayores errores de hasta el momento un perfecto Ferrero ayudó a que un Hewitt, más atento hasta ese momento en sus típicos gestos, ofreciese el primer atisbo de su reacción y, de nuevo, una rotura sería definitiva para la resolución del set, aunque en esa ocasión la moneda cayó del lado del australiano. El partido quemaba etapas sin que existiese un pronóstico definido. La igualdad cobraba protagonismo, pero de nuevo fue Ferrero el que dio el golpe y aunque el valenciano desaprovechó su primera ocasión de distanciarse en el encuentro, después del 'break' en el sexto juego, no hizo lo mismo cuando sirvió para apuntarse la manga. El cuarto set era la primera oportunidad para que Ferrero diese el primer punto a la 'Armada', algo que hasta la fecha había conseguido en las tres eliminatorias disputadas en esta edición. Ambos jugadores ofrecieron lo mejor de su repertorio y por momentos el de Onteniente volvía a ratificar que la hierba no debe ser un obstáculo inaccesible a su tenis. Las opciones del valenciano crecieron cuando consiguió remontar un 5 a 3 y parecía mentalmente más fuerte que un rival que, sin embargo, logró forzar el desempate, un 'tie-break' que fue punto de inflexión del encuentro, porque en el mismo Ferrero se descompuso, mientras que Hewitt desplegaba su mejor tenis ante unos 'Fanatics' que habían recordado capítulos pasados en el tenis español. La quinta y definitiva manga fue el punto y final de la aventura de un Ferrero, que quizás acusó el desgaste físico y su menor costumbre de jugar en hierba. Hewitt sacaba el libreto que le llevó a hacerse con Wimbledon en 2001 y con un resto agresivo y un servicio con el que no daba opciones a su rival daba a Australia el primer punto de la final.