Nemo se sienta en el banquillo

La Voz

GALICIA

El mundo a los cuatro vientos Un tribunal francés estudia hoy la denuncia de un escritor galo que acusa a los estudios Pixar de haberle copiado el personaje protagonista del taquillazo de la temporada

28 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

De la anémona al banquillo de los acusados. El pez Nemo tendrá que demostrar ante la justicia francesa que es una criatura original y no una sospechosa emulación de Pierrot, otro pez payaso nacido en 1995 de la imaginación del escritor francés Franck le Calvez, que hoy acusará formalmente a los estudios de animación Pixar y a su distribuidora Disney de haber plagiado una historia que desde su estreno ha recaudado 670 millones de dólares en taquilla, que en países como España ya es la película de animación más vista de la historia y que acaba de conseguir cuatro candidaturas a los Oscar de Hollywood. Le Calvez registró en 1995 en la sociedad de autores francesa la historia de un ejemplar de Amphiprion ocellaris que, como Nemo, vivía en una anémona con sus padres. Convencido de las posibilidades del relato, este forofo de los acuarios de 33 años se dedicó a golpear la puerta de todos los estudios de animación galos con la pretensión de ver a su adorable criatura roja y blanca convertida en una estrella del celuloide. Pero ningún productor creyó en una aventura que Le Calvez envió a un cajón hasta el año 2000, cuando Pierrot se convirtió en el protagonista de un libro ilustrado para niños. En noviembre del 2002 salían de imprenta dos mil copias de Pierrot, el pez payaso . Prohibido en las librerías Con el proceso judicial que hoy se abrirá formalmente, Franck le Calvez busca algo más que reconocimiento. Al poco tiempo de constatar las similitudes entre Pierrot y el popular Nemo, las librerías francesas decidieron retirar su libro de las estanterías precisamente por sus conexiones argumentales con la historia de Pixar. «Lo que realmente me preocupa es que las librerías no quieran vender mi libro porque piensan que yo he copiado Nemo. Los dos peces tienen un aspecto muy similar, pero los parecidos no acaban aquí», ha declarado Le Calvez a la agencia Reuters. Porque, como Nemo, el pez payaso Pierrot vive en una anémona rosa con uno de sus padres, después de que un pez escorpión devorara al otro. «El inicio de la historia es el mismo, aunque los escenarios posteriores cambian», se lamentó el escritor. El representante legal de Le Calvez, que solicita la retirada de todo el merchandising asociado a Nemo, ha reconocido que el libro de su cliente llegó a las librerías casi al mismo tiempo que los animadores de Pixar remataban la película. Pero tiene una explicación para las coincidencias: la idea «Nemo» habría llegado a Estados Unidos a través de alguno de los estudios que Le Calvez visitó en 1995 para convertir a Pierrot en actor. «Esta sería la única explicación. Porque no sólo coincide el pez payaso que sonríe mientras mueve una de sus aletas. También hemos encontrado los mismos personajes secundarios, como el pez cirujano y la gamba limpiadora, y muchos otros peces que ayudan al pequeño héroe en apuros. Existen similitudes suficientes como para que Disney nos dé una explicación». La historia de «Bichos» La palabra plagio ya ha resonado con anterioridad en los oídos de los responsables de Pixar, un estudio que ha renovado la concepción clásica del cine de dibujos animados con historias como Monsters o Toy story (1995), la primera película realizada íntegramente con ordenador. Cuando en 1998 presentó Bichos resultó fácil advertir sus parecidos con Antz , de la factoría Spielberg. En aquella ocasión, la primera idea la tuvo el admirado estudio del flexo.