El nuevo plan general permite edificios de entre 15 y 30 alturas en 40 áreas de la ciudad Nacionalistas y populares justifican su pacto para generar zonas verdes y pagar las infraestructurasNacionalistas y populares justifican su pacto para generar zonas verdes y pagar las infraestructuras
23 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.De nuevo la polémica salpica a la política viguesa y otra vez el urbanismo amenaza la estabilidad municipal. La elaboración del plan general de ordenación urbana, documento por el que la ciudad suspira desde hace una década, ha reeditado la misma extraña alianza entre el BNG y el PP que apeó al PSOE de la alcaldía a finales del pasado año. Fue el nombramiento del gerente de Urbanismo el que entonces hizo saltar por los aires al gobierno bipartito que nacionalistas y socialistas mantenían en Vigo. El ya ex alcalde, Ventura Pérez Mariño, había expresado en público su rechazo a la elevada edificabilidad prevista en el plan general. Pese a que el área urbanística era de competencia socialista, los votos de PP y BNG bastaron para echar abajo todas las propuestas. La polémica se reedita ahora, cuando el plan general llega a su fase de debate político. El PSOE mantiene su oposición a la creación en la ciudad de 40 zonas en las que se permitirá la construcción de edificios de entre 15 y 30 alturas. Según explican, el establecimiento de estas torres en primera línea de mar (caso de Guixar, Beiramar o Samil), en pleno centro de la ciudad (por ejemplo en la plaza de España) o en el rural (como ocurrirá en Cabral, Coruxo o Valladares) marcará un nuevo perfil en Vigo y definirá un «peligroso» modelo de crecimiento. En cambio, PP y BNG mantienen su pacto para convertir a Vigo en la ciudad con más edificios altos de Galicia. Tanto Lois Castrillo como Xabier Toba, por el BNG; como la alcaldesa Corina Porro y su concejal de Urbanismo, José Manuel Figueroa, por el PP, sostienen que la edificabilidad -que raya el límite legal- servirá para financiar las infraestructuras sin inversión pública (aunque la promoción inmobiliaria pagaría sólo un 34% de los equipamientos previstos) y permitirá crear 443.000 metros de zonas verdes. La realidad es que sólo 4 de las 40 áreas con torres tendrán espacios verdes superiores a los 20.000 metros.