En pleno año santo, tres de las rutas jacobeas están en obras en el municipio compostelano, con los consiguientes transtornos para el tránsito y una imagen poco aconsejable
27 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.En pleno año santo, tres rutas de peregrinación están en obras y constituyen un elemento más de mortificación antes de postrarse a los pies del Apóstol. Afectado está el propio Camino francés, la ruta por excelencia, presa de las máquinas que interfieren el recorrido de entrada a la ciudad por el trecho urbano de San Lázaro. Esta actuación debería estar acabada hace tres años, pero el Ministerio de Fomento, promotor de la obra, dejó los trabajos a medias y le entregó la antorcha al Concello junto con la titularidad del vial. Pero lo hizo en el último momento y el Concello decidió reurbanizar la calle, pese a todo, para tenerla rematada antes del verano. Difícilmente lo va a lograr, pero entretanto se suceden los colapsos de los coches y los peregrinos sortean como pueden el polvo y los obstáculos. Por este Camino discurrirán, entre miles de romeros anónimos, personajes famosos, e incluso se asegura que el propio Zapatero. Anteayer, para escapar de las obras y de la imagen de una rúa levantada, se ha decidido encaminar a los alcaldes de las Ciudades Patrimonio, con Bugallo al frente, por una ruta alternativa a la travesía de San Lázaro. No era el Camino, pero pudieron ver el estadio y el palacio de congresos. Pero no son los únicos transtornos. Los peregrinos ya deben transitar entre máquinas en Lavacolla, antes de San Lázaro, y por la avenida del Camino Francés, en donde la Xunta está asfaltando el adoquinado. Y por Casas Reais, en donde el Concello arregla el empedrado. La Ruta da Prata tampoco tiene su mejor cara en la calle de Sar, en donde no se ha esperado a finalizar el año santo para emprender su remodelación. Los coches tienen que esperar, a veces largo rato, a que el operario de la señal roja la convierta en azul, y los peregrinos caminan a trancas y barrancas un buen trecho. La salida de la ruta hacia Fisterra (calle de la Poza de Bar) está cerrada al tráfico. Las obras acompañan el paso de los peregrinos. Algunos ejemplos CAMINO FRANCÉS. Los operarios se afanan en San Lázaro para rematar cuanto antes los trabajos de remodelación de la travesía, que en determinados momentos dan lugar a colapsos circulatorios. En la foto, tres peregrinos avanzan en medio de la obra. RUTA DE LA PLATA. Las obras en la calle del Sar (hasta el 2005) están ocasionando trastornos de tráfico en toda la zona. CAMINO DE FISTERRA. La rúa Poza de Bar fue abierta temporalmente en Semana Santa, pero ya se cerró al tráfico otra vez.