La NASA quiere robots más listos

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GALICIA

El mundo a los cuatro vientos La agencia espacial estadounidense avanza que dotará de «una fuerte dosis» de inteligencia artificial a los ingenios que lance a partir de ahora a la conquista del espacio

18 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

El próximo mes de diciembre, la sonda Cassini alcanzará la órbita de Titán, una de las 33 lunas de Júpiter y lanzará a su superficie la cápsula Huygens . Allí, un pequeño robot culminará una de las misiones más ilusionantes de la NASA y de la historia de la conquista del espacio. Pero cualquier pequeño accidente geográfico puede poner en peligro la actividad de la sonda: una piedra imprevista, una dirección equivocada, el propio airbag de la Huygens ... Ya ha ocurrido antes. Carísimos ingenios situados sobre la superficie de Marte, se han visto impedidos durante días, cuando no neutralizados definitivamente, por problemas que la inteligencia de una cucaracha podría solventar sin problemas. Por esa razón, la NASA se ha decidido ha aplicar de forma decidida un proyecto que lleva años desarrollando: la dotación de inteligencia artificial a los ingenios que lanza al espacio. La agencia espacial norteamericana dio a conocer a través de un comunicado en Internet su intención de introducir «una fuerte dosis» de inteligencia artificial a sus próximos exploradores galácticos. Desde luego, los proyectos no están a la altura de la criatura que protagoniza Yo robot y que muestra bastante más inteligencia que Will Smith, pero el proyecto IDEA (acrónimo en inglés de Agentes Inteligentes de Ejecución Instalable) acumula cuatro años de experiencia en el centro Ames, en Silicon Valley. Su trabajo se aceleró a partir de la tragedia del Columbia , en febrero de 2003 y, hoy, según informa Efe, está en disposición de dotar a un robot de la inteligencia de una cucaracha. El proyecto pretende que los robots sean capaces de tomar decisiones por sí mismos. Siquiera las más sencillas y evitar así las complejas comunicaciones desde su punto de exploración a los centros de control. De este modo, su actividad sería más precisa, más rápida y, en definitiva, más eficaz. Lógica confusa Los exploradores contarán con algunos principios nuevos como la lógica confusa, que introduce matices sobre la dualidad sí o no. Por ejemplo, un ordenador tradicional mide un árbol y lo cataloga como alto o bajo. Otro dotado con lógica confusa, lo mide y calcula las posibilidades de que sea alto o bajo y las retroalimenta con su propia experiencia. Los robots Spirit y Opportunity , que han devuelto a la NASA buena parte de su orgullo perdido gracias al fascinante caudal de información que han transmitido desde la superficie marciana, han actuado siempre bajo los parámetros enviados desde la Tierra. Todavía quedan largos años para que los humanos se puedan aventurar más allá de la Estación Espacial Internacional y cada avance de la NASA sobre la posibilidad de una misión tripulada a Marte, se sitúa más lejos en el tiempo. Así que la siguiente generación de exploradores, que también volverá a Marte, pero se posará en la superficie de otros planetas más lejanos y menos explorados, tomarán ya algunas decisiones por sí mismos, sin esperar días a recibir órdenes provenientes de la lejana Florida. Probablemente, algunos de ellos se seguirán moviendo como sus predecesores, es decir, obedeciendo órdenes concretas, pero es también muy plausible que esta vez las órdenes las dicten otros robots.