Un gran premio para la danza

Marta D. Brown

GALICIA

Maya Plisetskaya y Tamara Rojo fueron galardonadas con el Príncipe de Asturias de las Artes 2005 por ser «la más alta expresión de sus generaciones» en el mundo del ballet

29 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

El Príncipe de Asturias se ha acordado de la danza y lo ha hecho galardonando a la bailarina y coreógrafa, Maya Plisetskaya, y la bailarina, Tamara Rojo, que comparten el Premio Príncipe de Asturias de las Artes 2005. El jurado reconoció en ambas «la más alta expresión de sus generaciones respectivas». La decisión del jurado, presidido por el empresario, José Lladó, fue tomada por unanimidad. El jurado señala que Plisetskaya «ha convertido la danza en una forma de poesía en movimiento, al conjugar la exquisita calidad técnica con la sensibilidad artística y humana, ejerciendo su magisterio sobre bailarines jóvenes y consagrados del mundo entero». De Tamara Rojo destaca su «combinación imparable a día de hoy entre la mejor tradición clásica y la exigencia de superar nuevos retos, prueba de una madurez interpretativa que le otorga una posición de privilegio en los más relevantes escenarios internacionales». Ambas comparten en la actualidad la nacionalidad española. Maya Plisetskaya (Moscú, 1925) consiguió el pasaporte español en 1995, mientras que Tamara Rojo (Montreal, 1974) tiene padres españoles. La leyenda Plisetskaya, considerada una de las más grandes bailarinas del siglo XX, encarna toda una vida dedicada a la danza, disciplina en la que se inició a la edad de tres años. Es una de las pocas privilegiadas que ha llegado a obtener el título de Prima ballerina absoluta. Fue durante años primera bailarina del mítico Ballet Bolshoi de Moscú, en cuya Escuela Coreográfica se graduó a los 18 años. Hoy en día continúa vinculada a la danza e imparte clases a jóvenes de todo el mundo. Se la considera la bailarina más arrolladora que ha pisado los escenarios del mundo desde Ana Pavlova. La crítica siempre ha destacado en ella su extraordinaria personalidad y su inconfundible estilo. Desde muy joven se le ha venido conociendo por el apodo de la reina del aire. Durante su dilatada carrera, ha interpretado multitud de obras, aunque ha destacado de forma especial en El lago de los cisnes. La legendaria bailarina dijo tras enterarse del premio sentir «una enorme alegría, porque desde siempre adoró España». Tamara Rojo destaca por una interpretación innovadora de gran belleza, en la que aúna el estilo del ballet clásico con el contemporáneo. En la actualidad, y desde el año 2000, es primera bailarina del Royal Ballet del Coven Garden de Londres. Se inició en el Centro de Danza Víctor Ullate, entre 1983 y 1991, y completó su formación con David Howard y Renatto Paroni. Tras formar parte de la compañía de Ullate entre 1991 y 1996, emprendió una brillantísima carrera internacional de la mano de Galina Samsova, que la invitó a bailar en el Scottish Ballet. Entre 1997 y 2000 fue primera bailarina del English National Ballet. Fue además la más joven en la historia de ese ballet en alcanzar el puesto de primera bailarina.