«Guardo pelo de Severo Ochoa»

Nacho Mirás Fole, nacho.miras@lavoz.es

GALICIA

Su abuelo peinó a Montero Ríos; Pérez Touriño o Fraga forman parte de una clientela en la que importa el cabello, no el cargo

06 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

¿Sabían que Touriño y Fraga van al mismo peluquero? Pues ya lo saben. José Manuel Touriño Lado (Santiago, 1949) tiene en sus manos la responsabilidad de sanear algunas de las cabezas más ilustres de Galicia. -Mire que ser Touriño y cortarle el pelo a Fraga... -Me llamo Touriño y le corto el pelo a Fraga; me llamo Touriño y le corto el pelo a Pérez Touriño [se ríe], a Juan, a Pepe, a Domingo... Son personas que tienen un cargo en su momento ¿El título? ¡Me importa más el cabello! En mi salón, desde que uno entra por la puerta, tiene el mismo trato, sea quien sea. -¿También le recorta a Quintana esa barba tan silueteada a tiralíneas? -No, no tengo el placer de conocerlo, ni como cliente ni como persona. -¡Cómo ha mejorado Touriño sin bigote! Algo tendrá que ver usted en el cambio. Antes con raya y ahora, según un amigo mío, se peina «talante», digo «palante», como Zapatero... -Ya sabía que me ibas a preguntar eso. Hay un concejal en Porto do Son al que le corto el pelo en ese estilo mucho antes que Zapatero. Un amigo mío siempre dice: «Menos mal que Zapatero veu a O Son para copiarlle o peiteado a fulano». -Vamos, que Zapatero le copió a usted... -El peluquero de Zapatero es inteligente también como para cambiarle el look. Hay cortes que hacen mayor a la gente. Él es joven y tenía un look muy serio. -A Fraga, raya ancha, claro... -Tiene su complicación. Le gusta el pelo muy corto y muy rápido, anda mucho por la agenda, no pierde ni un segundo en la peluquería. -Cuando viene, ¿lo avisan con tiempo? -La única salvedad que hago con respecto a otros clientes es que, media hora antes de que vengan, no apunto a nadie, para no verme cogido y que tengan que esperar. -¿Los de seguridad le revisan la peluquería a fondo? -Sí, con don Manuel más que con Touriño. -Cuénteme eso de que el pelo se puede reutilizar... -Por dos veces me lo pidieron para los jabalíes. Deduzco que, como el pelo humano tiene olor a humano, si señalas tu parcela con cabello, al jabalí le huele a humano y se larga. -¡Dios! Me imagino al jabalí temblando con su prole ante los cabellos de Fraga Iribarne sembrados, como grelos, en una leira: «¡Arreando, chavales, que huelo a escopeta!» -[Sonríe]. Y he dado cabello para hacer tesis sobre el ADN. También guardo pelo de varios clientes, por ejemplo, de Severo Ochoa. -¡Ostras! ¿Fetichismo? -Es un poco de historia. Y, como hay mucho fetichista, igual se me ocurre meterlo en Internet y, a lo mejor, ¡le saco pasta! [carcajada] -¡Como Sara Montiel, que hizo leña del árbol caído! -Yo lo tengo ahí guardado, por si acaso. -Sigo sin quitarme de la cabeza al pobre jabalí oliendo a Fraga... -Yo no lo sabía; no sé si les funciona o no. -Y además de a Severo Ochoa, ¿a quién más le ha metido la tijera? -A un montón. Vino una vez un ex presidente de un país sudamericano y, como no tenía hora, no lo atendí. -¿El pelo da pelas? -Mis coleguillas y yo vivimos «por los pelos». -¿En esto hay que ser un poco psicólogo? -La psicología es una carrera. Nosotros sabemos cosas. -¿Y la primera vez que le dijeron que venía Fraga? -Me dio mucho repelús, casi temblaba. Don Manuel es una persona que impone. Ahora ya son muchos años. -O sea que su peluquería une lo que el Parlamento ni siquiera acerca... -Donde están de acuerdo Touriño y Fraga es en el peluquero, no sé si en alguna otra cosa más ¡Y que me duren muchos años los dos! -¿Tintes sí? ¿Tintes no? -Mejor el matiz; el tinte integral en el hombre no me gusta. -¿Desterramos el bisoñé? -Yo lo llamo prótesis. Hoy no tiene por qué notarse; haces más el ridículo con una ensaimada en la cabeza que poniéndote una prótesis capilar. -Hablando de Anasagasti, ¿habría que pegarle un toque a su peluquero? -Lo has citado tú, no yo. Si el cliente me dice: «Usted me hace una rosquilla con los dos pelos que tenga», yo, como estoy capacitado, le hago una rosquilla. Pero la culpa nunca la tienen los peluqueros; ellos asesoran, el cliente toma la decisión.