Feijoo impone su estilo al Estatuto

GALICIA

SIRO

El PP está decidido a salirse con la suya para abordar la reforma estatutaria en una comisión específica. Tanto el PSdeG como el Bloque, que se resistían inicialmente, piensan ya en ceder

24 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

Entre Josep Piqué y Núñez Feijoo existen algunos elementos comunes. Ambos coquetearon con la izquierda en sus inicios políticos y, sin embargo, llegaron a convertirse en dirigentes autonómicos del PP. Además, a uno y al otro les toca cinglar desde la oposición con sus respectivos estatutos. Pero aun así, hay algo crucial que los distingue: el nivel de respaldo electoral en sus territorios. Sin duda éste es el principal argumento que esgrime el líder del PPdeG para imponer su estilo en el proceso de reforma de lo que Feijoo calificó ayer como la «Constitución dos galegos». La apetencia no confesa del dirigente popular por tutelar la reforma estatutaria gallega es lo que explica el bloqueo que sufre todo el proceso y lo que arrastrará al presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, a incumplir una de las grandes promesas hechas al entrar en Monte Pío, que pasaba por abrir la negociación del Estatuto en el presente mes de febrero. En el PPdeG se ha extendido la consigna de que hay que empezar a ganar la batalla estatutaria incluso antes de cargar la munición, lo que explica que no quieran ceder ni un ápice en el debate, tan formal como estúpido, sobre si es mejor crear una ponencia paritaria o una comisión parlamentaria específica para abordar la reforma. El próximo lunes, los portavoces de los tres grupos políticos -Ismael Rego (PSdeG), Carlos Aymerich (BNG) y Xosé Manuel Barreiro (PP)- volverán a reunirse para intentar llegar a un acuerdo. Pero el margen de maniobra es muy limitado. Ni siquiera los servicios jurídicos de la Cámara se han atrevido a marcar el camino a seguir y, en su lugar, se limitan a dar pábulo a los argumentos de cada partido. «Se hai que esperar a que se aprobe o Estatuto catalán ou a que o PP recolla as firmas, que se nos diga», recalcó ayer Ismael Rego, tras acusar a los populares de utilizar prácticas dilatorias. Es más, en el entorno del PSdeG hay quien apunta que el verdadero interés del PP por constituir una comisión para el Estatuto (que les daría derecho a siete sillas frente a las cuatro que les aseguraría la ponencia) estriba en que es la única posibilidad que tienen de contentar con un puesto a todas las familias que conviven bajo la insignia de la gaviota. Los conservadores, en cambio, reiteran que su empecinamiento se debe al interés que tienen en que la sociedad gallega visualice cuál es el partido con mayor respaldo electoral. El hecho de que la concurrencia del PP sea imprescindible para tramitar el Estatuto -que, no hay que olvidarlo, necesita el aval de dos tercios del Parlamento para salir adelante- provoca que los de Núñez Feijoo tengan la sartén bien agarrada por el mango. Y este elemento es lo que les permitirá, posiblemente el próximo lunes, salirse con la suya y lograr que se constituya una comisión específica para abordar la reforma del Estatuto. Varios diputados socialistas y nacionalistas trabajan ya con este escenario. «Se queren protagonismo, van telo, pero logo que non apunten co dedo ao Bloque cando xurdan problemas no debate», avisó un dirigente nacionalista.