Tráfico nacional

GALICIA

ÁLVARO BALLESTEROS

EN Madrid será festivo mañana y Tráfico ha organizado una operación salida a su escala. Más agentes en las autovías y en las carreteras nacionales durante el puente madrileño.

18 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

Pero los gallegos se mueren en carreteras secundarias. Casi la mitad de las vías con menos de cuatro metros de ancho de toda España recorren Galicia. Cada año fallecen aquí más peatones que en la mitad de España. Muchos de ellos de noche, en zonas rurales, de regreso a casa o de visita a la ferrotaberna , lugares que conservar donde se vende a la vez Cola-Cao o un martillo y se echa la partida. Precursores de El Corte Inglés. Los accidentes de coche en España se caracterizan por producirse en viajes largos, mientras que en Galicia ocurren en trayectos cortos. El motivo, como el de casi todo, es la dispersión. Porque si las estrellas se ven desperdigadas cuando se mira al cielo, Galicia es un firmamento de tejados salteados cuando se sobrevuela en un avión. Característica definitoria que acompañará siempre a este país y que multiplica los costes de cualquier servicio: redes de alcantarillados, traídas de agua, atención sanitaria, transporte público, telefonía, gas... Lo antiguo y lo nuevo, como las áreas metropolitanas emergentes, es disperso. Hay miles de conductores que circulan todo el año sin pisar una autovía. Se comunican por carreteras regulares y por atajos a través de pistas de menos de cuatro metros y sin pintar. Existen unos rasgos propios de la estructura urbana de Galicia que requieren una política de tráfico específica. Porque no es una casualidad que la mitad de los jóvenes que fallecieron el año pasado en toda España en accidentes de circulación los fines de semana fueran gallegos, sino una singularidad autóctona de esa guillotina sobre el asfalto que cercena una media de cuatrocientas vidas en Galicia al año. En un arrebato, la Xunta de Fraga solicitó sin énfasis la transferencia de las competencias en tráfico. Esta semana ha sido Quintana, presidente cuando el otro está ausente, quien ha golpeado en las puertas de Madrid con la demanda de gestionar el control de las carreteras. Si el bipartito ganara esta partida habría hecho algo mucho más útil que llamarnos nación en el preámbulo del Estatuto. Cataluña y el País Vasco tienen sus propios agentes de tráfico. Galicia, en cambio, posee unas características propias en sus estadísticas de muertos en automóvil, pero desde Madrid se nos aplica la misma receta que a Burgos.