Si la Justicia es aquello de darle a cada uno lo suyo, habrá que darle un tirón de orejas al juez instructor del accidente que costó la vida a cinco personas en la mal llamada vía rápida de O Salnés. Su señoría entiende que el responsable de la tragedia, un jovencísimo conductor sin carné, sólo cometió una falta. Lo que para la inmensa mayoría de los ciudadanos es un hecho gravísimo, sólo merecería una multa para la Justicia. No se trata de criminalizar al joven, sino de sensibilizar a los jueces sobre la trascendencia social de las imprudencias en la carretera. Este mismo año un tribunal condenó ante al asombro general a sólo 16 meses de cárcel a Farruquito, también sin permiso de conducir, por matar a un peatón. El Tribunal Superior de Andalucía elevaría después la pena a tres años, dejando al artista a las puertas de la prisión. En ese caso, la propia Justicia reaccionó a tiempo.