«Nada más lejos de mi intención que retocar ahora el Gobierno»

Lois Blanco
Lois Blanco REDACCIÓN

GALICIA

Touriño asegura que lo mejor la acción de su Ejecutivo «está por llegar» y que los ciudadanos han elegido al PSOE para que lidere la alternancia en los concellos gallegos

02 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Hace casi dos años, Pérez Touriño repetía en los mítines que percibía una «marea de cambio» que lo llevaría a la Xunta en sustitución de Fraga. En agosto cumplirá 24 meses como huésped oficial de Monte Pío, aunque no ha dejado de utilizar la misma expresión: «La marea de cambio se ha extendido a lo largo y ancho de la geografía gallega desde el pasado domingo». -La mayoría de esos nuevos alcaldes socialistas deberán pactar también con el BNG. ¿Qué les diría? -Que piensen siempre que uno se debe a los ciudadanos; que los votos deciden. Que no olviden que gobiernan con otros y que, por lo tanto, han de cuidar y regar ese acuerdo. Y que gobernar supone, ante todo, decidir y actuar. Para poder hacerlo, la estabilidad y la gobernabilidad de los municipios son básicas. -Para retomar las negociaciones, Quintana exige que los nuevos gobiernos tengan «dos referentes políticos». -Lo comparte cualquier demócrata. Cuando un gobierno lo sustenta una coalición hay diferenciaciones políticas. Pero también hay que entender la fuerza de los votos y, por eso, no se debe pretender lograr con un acuerdo lo que no se ha logrado en las urnas. Y no hay dos alcaldes; hay uno. No hay dos presidentes, hay uno. Es así con coaliciones o sin ellas, porque las coaliciones no son «cogobiernos»; término que no existe porque sería la negación de la unicidad de la acción del gobierno. Los plenos no van a votar dos alcaldes, sino uno. El bastón de mando se le va a dar a un alcalde y no a dos. Y ese alcalde deberá entender que ocupa el puesto por el respaldo de los votos y de un acuerdo con otra formación política. -¿Las municipales han confirmado que el PP goza de un voto estructural? -Lo sé bien. Por eso, al analizar los resultados, he insistido en que debemos hacer propuestas más centradas y pegadas al galleguismo para ganar los espacios centrales del electorado. Hacernos con ese espacio de centro, que aún ocupa en gran parte el PP. Ahí se juega la consolidación del cambio. La confrontación electoral del PSOE nunca es ni debe ser, y digo nunca, con el BNG, sino con el PP. Pero las municipales también han confirmado que el avance de los gobiernos de progreso se hace sobre la base de una coalición, cuyo liderazgo los votantes depositan en el PSOE. Creo que va a ser así durante bastante tiempo. -El voto urbano fue calificado a principios de la década como «motor del cambio». El PP ha crecido en las ciudades. ¿Está gripándose ese motor? -Galicia es una unidad y, hablando de ganar o perder elecciones, le diré que el PP ha bajado 40.000 votos y ha perdido 250 concejales. Nosotros hemos subido 25.000 y ganado 190 concejales. Una diferencia sustantiva, creo -No explica la caída de apoyos en Lugo, Santiago o A Coruña. -En esas ciudades y en Pontevedra, donde afectó al BNG, el resultado es fruto de una derecha muy movilizada y una izquierda tranquila, casi confiada, en sus expectativas. En cualquier caso, el voto de progreso ha sido mayoritario en las ciudades y, por eso, en ninguna de ellas va a haber un alcalde del PP. -Sin mayorías absolutas también desaparecerán los hiperliderazgos municipales en el PSOE. ¿Bueno o malo? -No le doy valor. Se lo decía a Javier Losada días atrás. Creo que su resultado, después de décadas de un alcalde que era una referencia por su longevidad política y por la sucesión de mayorías absolutas, me parece un éxito. Tiene una base de partida que ya quisieran otros. -Repican las campanas desde el Vaticano para que no se pacte con el BNG. -No hace falta que repiquen, sé bien lo que piensa mi amigo y compañero Paco Vázquez. Esa es su idea, pero la democracia que rige la vida orgánica de un partido es la que elige al socio en los pactos. -Pasa la campaña y ¿se pasa página a las fricciones con el BNG durante la misma? -Es obvio que es mucho más lo que nos une que lo que nos separa. Veo al Gobierno bien. Ha superado la campaña con nota alta. -¿Prevé acometer cambios en su Gabinete? -Francamente, no. Lo mejor en la acción del Gobierno está por llegar. Nada más lejos de mi idea que retocarlo ahora. -Las miradas más críticas están puestas sobre la conselleira de Sanidade. -En cambio yo tengo un gran aprecio por su capacidad de trabajo y buen sentido. Recibimos de herencia un sistema sanitario endeudado y desbordado, con las listas de espera oficiales falseadas. Nosotros lo saneamos y lo estamos fortaleciendo. Es cierto que el sistema sanitario presenta todavía disfunciones, pero tengo un elevado grado de confianza en el trabajo que está desarrollando el equipo de la Consellería de Sanidade.