Hubo llamadas al orden, abandonos voluntarios, desalojos del público, pero en lo que va de legislatura todavía no se había producido la expulsión de un diputado. Ayer sí se dio, cuando el diputado popular y ex conselleiro de Pesca Enrique López Veiga fue obligado a enfilar la puerta tras ser llamado tres veces al orden por entorpecer la comparecencia de un representante del Gobierno ante la comisión parlamentaria de Sanidade.
El incidente se produjo durante la intervención del director xeral de Formación, Pastor Fuenteseca, que a instancia de la diputada popular Susana López Abella intentaba dar los datos desglosados de las pensiones contributivas por provincias, pero lo hizo de una forma tan rápida que en los escaños del PPdeG empezaron a escucharse protestas porque no se entendía nada.
Quejas airadas
El presidente de la comisión, el socialista Francisco Cerviño, terció en la polémica pidiendo silencio para que se pudiera escuchar mejor. En cambio, López Veiga siguió quejándose de forma airada, lo que motivó que Cerviño lo llamase al orden. La advertencia no arredró al diputado vigués, que le pidió al presidente que lo hiciese de nuevo. «O chamo de novo a orde», dijo Cerviño, que acabó expulsándolo, mientras López Veiga se marchaba no sin antes criticar que lo ocurrido era «unha falta de respecto» a los diputados por parte de un compareciente.