Génova reserva sitio al líder del PPdeG

GALICIA

La escasez de políticos fiables refuerza que Rajoy lo llame

26 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Todo estaba preparado para que, además de mucho Internet, mucho wifi y mucho Faceboo k, el Foro Abierto del PP reafirmara de una vez el liderazgo de Rajoy y relanzara la candidatura de Feijoo en Galicia y de Basagoiti en el País Vasco. Pero en su mejor tradición, fue el propio PP quien se disparó un tiro en el pie para arruinar el espectáculo y convertirlo en una mala película de espías.

Con tanto ruido de fondo, a Feijoo le costó que se escuchara su discurso. Breve pero bien trabajado y escrito, como manda la moda, en el mejor estilo de Obama. Tampoco le ayudó al líder del PPdeG la encuesta que ayer publicó La Voz, que lo deja a tres escaños de la mayoría absoluta y de la que se hablaba mucho en el Foro Abierto.

Pero Feijoo gusta y es querido en Madrid. Más que en Galicia, según las malas lenguas. De hecho, gusta tanto que algunos empiezan a prepararle un despacho en Génova. Si el 1-M se confirma que no salen los números, en Madrid se habla mucho del retorno de Feijoo a la capital. Una operación muy complicada, no porque no encaje en el joven equipo de Rajoy, sino porque resulta difícil buscarle un sustituto fiable en Galicia.

Aunque es la primera vez que se medirá en las urnas como candidato a la Xunta, a Feijoo le ha tocado encabezar cuatro años duros de oposición tras unas elecciones que no perdió él, sino Manuel Fraga. ¿Se acuerdan? Otros cuatro años de oposición frente a un bipartito reforzado y consolidado serían, a juicio de algunos dirigentes nacionales, demasiado talento desperdiciado en una época en la que no abundan en el PP los políticos fiables, leales y libres de sospecha.

Operación Matas

Rajoy considera que todavía es posible la victoria en Galicia. Y va a poner toda la carne en el asador. Pero, aunque el propio Feijoo se cargue a sí mismo toda la responsabilidad de un posible fracaso en el asalto a la Xunta, el líder del PP no le va a reprochar nada si eso ocurre. Al contrario. En Génova no solo se valora el estilo político del candidato del PSdeG, sino también el complicado trabajo llevado a cabo en Galicia para mantener relativamente unido a un partido al que tras el adiós de Fraga muchos auguraban un rápido desmoronamiento. Es decir, que aun perdiendo, o mejor, no logrando gobernar, el trabajo de Feijoo no habría sido baldío si lo convencen para integrarse en la sala de mandos de Madrid.

En esa compleja operación caben al menos dos hipótesis. La primera es que el líder del PPdeG deje el partido en manos de un clónico suyo que dé garantías en Génova y se integre definitivamente en el proyecto de ganar las elecciones generales del 2012 con el horizonte de un ministerio, quizá de Fomento, al fondo.

La otra opción, es el modelo Jaume Matas, que Aznar saldó con éxito en Baleares. Es decir, dejar el día a día del PPdeG en manos de un buen gestor, ganar autoridad y músculo político en Madrid y retornar luego a Galicia en vísperas de las siguientes elecciones.