El PSOE considera satisfactorio el acuerdo y el BNG se pregunta en qué quedaron «as bravatas do presidente»
18 jul 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Los populares hicieron ayer historia en la Cámara, al aceptar a instancias de los socialistas la convocatoria de un pleno extraordinario, en la sesión de la Diputación Permanente, para que el presidente Feijoo explique la financiación autonómica. Las sesiones del órgano encargado de velar por los poderes de la Cámara cuando llegan las vacaciones han arrojado casi siempre un saldo negativo. Sucedió con Fraga y también con el bipartito. Pedro Puy llevó las riendas del PP en O Hórreo y dio por buena la celebración del pleno, que será convocado la semana próxima, en función de la agenda del presidente de la Xunta.
Puy partió del Estatut catalán, que en su momento denunció el PP ante el Tribunal Constitucional, «e que foi aplaudido polo partido que impulsa a financiación», para sugerir que «daqueles pos estes lodos». A su juicio, fue ahí donde se abrió la reforma de la financiación, cuando la Generalitat indicó que «non podía perder posicións en financiamento per cápita».
Reconoció que el modelo emanado del CPFF «ten algunha mellora, como que se teña en conta, un pouco, a dispersión», pero advirtió de que el Gobierno hizo caso omiso a las peticiones de Galicia. Aseguró que Feijoo pidió un 85% del fondo de nivelación y se quedó en el 75%. Tampoco se habría aceptado que la referencia del fondo de garantía fuese el PIB, ni que los mayores de 65 años contasen en dos tramos, para «ter en conta o sobreenvellecemento». Con idéntico resultado habría demandado Feijoo la introducción de un fondo para la emigración. Puy sostuvo que Zapatero solo quiere «aguantar a lexislatura».
El barco socialista lo pilotó Mar Barcón, quien rechazó que la Xunta diga ahora que de la negociación salió con 64 millones más. «Volven mentir», reiteró la portavoz socialista, que cifró el logró de Galicia en 620 millones. Barcón insistió en que esta cantidad «se non é a mellor, é satisfactoria». Aseguró que se garantiza el principio de suficiencia y que Feijoo se enfundó «a camiseta de Génova en lugar da de Galicia».
El nacionalista Carlos Aymerich se mostró convencido de que el Gobierno «como os cans, cheirou o medo, e soubo que as do presidente eran bravatas». «¿Onde van as bravatas de Feijoo?», se preguntó. Aymerich consideró un fracaso la gestión de la Xunta y anómalas las formas del Gobierno, al entregar in extremis un documento sin cifras. Denunció la carencia de un Estatuto renovado y reclamó para Galicia el 7,8%. El portavoz del BNG sostuvo que Feijoo hizo estos días, más que una negociación, «unha tournée , pagada por todos os galegos, por se ten que postularse para suceder a Rajoy, polo caso Gürtel».