La conselleira de Facenda culpa al Gobierno central de haber ocultado la crisis con el dinero de las autonomías
29 ago 2009 . Actualizado a las 18:42 h.La Xunta acudirá a los bancos para endeudarse hasta el tope máximo que le permite la ley para devolver a las arcas del Estado entre 1.700 y 1.900 millones de euros recibidos a cuenta de unos impuestos que no tuvieron, a causa de la crisis, el comportamiento previsto por el Gobierno central en los Presupuestos del 2008 y el 2009.
«La caída de los ingresos a cuenta nos ha dejado la manos atadas por culpa de unos Presupuestos irreales y electoralistas en los que se quiso ocultar la crisis a costa del dinero de las autonomías», señala en declaraciones a La Voz la conselleira de Facenda, Marta Fernández Currás, que no duda en asegurar que el Ejecutivo central ha endosado a las comunidades -con el dinero que ahora tienen que devolver- «un préstamo que no habíamos pedido». De los 6.000 millones de euros que las comunidades tendrán que devolver al Estado por el ejercicio del 2008, a Galicia le corresponden 596, mientras que el aumento de su financiación para el próximo año se sitúa entre 620 y 654, dependiendo de lo que la Xunta logre arrancar en Madrid en las negociaciones bilaterales con las que se cerrará la nueva asignación de la comunidad. «Es un poco lo comido por lo servido», expresa la conselleira para evidenciar la falta de efectividad que los fondos adicionales habilitados por el Gobierno central tendrán en las arcas gallegas. «No hay un precedente de tanta irresponsabilidad y dejación del Estado, que, pese a tener todos los datos en su mano sobre la evolución del IRPF y los demás impuestos para ajustar sus previsiones, ocultó a costa de las autonomías el comienzo de la crisis», mantiene Fernández Currás para explicar el problema generado en las comunidades y la necesidad de endeudamiento que ahora deben afrontar.
Deuda hasta el 2,5%
Según la conselleira, la Xunta llevará su deuda hasta el equivalente al 2,5% de sus presupuestos como permite la ley para el próximo año, en lugar del 1% actual. «Es cierto que Galicia votó en contra de dicha medida en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, porque estamos a favor de objetivos más estrictos en el gasto público y porque el Estado se quiere aprovechar de ese cambio, cuando quien realmente necesita financiación para prestar los servicios a los que está obligado son las autonomías, que son quienes sufren de verdad la falta de elasticidad en sus ingresos», añade Fernández Currás.
El crecimiento de la deuda en los presupuestos de Galicia para el 2010 estará acompañado por una dinámica de ahorro relevante, según adelanta la conselleira de Facenda, aunque estima que el nivel de gasto al que se ve obligada a contraer la Xunta ofrece poco margen para alcanzar grandes resultados. Además del gasto corriente, la responsable de las cuentas gallegas admite que hasta los servicios sociales tendrán que pasar el tamiz del estudio y en su caso si es factible el del ahorro, «pero tampoco parece un capítulo muy propicio para ello en un momento de dificultades como el actual», mantiene, mientras asegura que la inversión pública no debiera verse afectada tampoco por los recortes «si lo que pretendemos es que haga de motor para dinamizar la economía gallega».