La fuerte tensión interna surgida en el BNG tras la derrota electoral en las últimas autonómicas, y que vivió su punto más álgido después de la última asamblea nacional, ha bajado de intensidad. Guillerme Vázquez, portavoz nacional respaldado por la UPG, y Carlos Aymerich, portavoz del grupo parlamentario y líder de la corriente alternativa Máis BNG, se reunieron ayer con los diputados autonómicos y con Francisco Jorquera, único representante nacionalista en el Congreso, en el primer encuentro interparlamentario que el Bloque celebra en los últimos cinco años. El hecho de que Máis BNG haya renunciado a cuestionar el modelo frentista en su asamblea constituyente de noviembre, unido a las coincidencias con la UPG en asuntos estratégicos, como el decreto del gallego o la ley de cajas, son los factores que explican esta bajada en el clima de confrontación. Esta nueva situación se ha visto favorecida por el hecho de que el BNG, internamente, aún no ha empezado a debatir sobre las cuestiones que podrían generar mayor controversia, como la designación de los candidatos a las municipales o la elección de fecha para la próxima asamblea nacional.