Los enviados de Génova compartirán la vigilancia del congreso con los que designe la dirección regional
28 ene 2010 . Actualizado a las 11:49 h.El viaje relámpago que José Luis Baltar realizó el pasado martes al cuartel general del PP, en la madrileña calle Génova, tiene consecuencias. El líder popular no limitó su intervención a pedir sosiego y neutralidad al barón ourensano de cara al cónclave del sábado en el que se dirimirá su sucesión. La dirección nacional ha decidido actuar ante el exceso de ruido que ha empañado la fase precongresual y enviará a sus propios técnicos para velar por la limpieza de la votación, que se sumarán a los que aportará la cúpula gallega. El aparato del PPdeG trasladará hoy mismo a la dirección provincial, en una reunión que se celebrará en Ourense, que la presencia de sus interventores es irrenunciable.
Baltar recibió dos mensajes categóricos en su desplazamiento a Madrid, que estuvo precedido de una llamada de Rajoy que el barón comentó en público antes de emprender viaje en coche. El presidente del partido expresó su inquietud con el desarrollo del proceso y le pidió que al final, gane quien gane, los dos candidatos actúen con normalidad, sin que haya una caza de brujas en el PP de Ourense.
Pero esa reunión no ha aplacado el malestar en la cúpula regional, donde el refuerzo del papel de Antonio Rodríguez Miranda lleva implícito el respaldo de su discurso ante el congreso. El portavoz del PPdeG ha sido el único dirigente que ha definido abiertamente a Jiménez Morán como un hombre de Feijoo. En todo caso, en algunos ámbitos del partido ha llamado la atención la irrupción de Rajoy en un proceso en el que el PPdeG predicó desde el principio una vocación de independencia.
La versión oficial es que, lejos de molestar al líder gallego, la intervención de Génova permite dejar intacta esa posición supuestamente independiente de Feijoo, al que Rajoy habría comunicado de antemano su decisión de reunirse con Baltar. Además, en el entorno del PPdeG existe la idea de que una bicefalia con Baltar Blanco al frente del partido y Baltar Pumar en la Diputación sería peligrosa, contraproducente y podría llevar a perder elecciones en la provincia.
Mientras, el hijo afirmaba ayer no haber recibido ninguna comunicación de Madrid sobre una posible tutela del congreso del sábado. La llamada al orden de Rajoy a su padre no habría tenido efecto en él ya que, en un acto en O Carballiño, según informa Carmen Paradela, se negaba al entendimiento con su adversario tras el cónclave. «Nunca estarei nun comité presidido por Jiménez Morán como tampouco terá cabida nin de broma e chame quen chame Jiménez Morán nun comité presidido por min», remachó.
Baltar Blanco lanzó también críticas hacia el portavoz municipal del partido en la capital ourensana, Enrique Nóvoa. Recordó que este había firmado un manifiesto de apoyo a su candidatura, pero que finalmente cambió de criterio y permitió que Jiménez Morán se hiciera con casi 200 avales. Precisamente, Baltar hijo insistió en la polémica suscitada por los avales dobles que supuestamente recogió su adversario y que podrían suponer la anulación de su candidatura. El aspirante dijo, no obstante, que no los usará porque es «o máis democrático».