Historia de la navegación y conjuntos patrimoniales

La Voz

GALICIA

«La idea de intervenir es vieja», como la iniciativa del 2001 del Parlamento gallego «que quedó en nada», relata Jesús Ángel Sánchez García, profesor de la Universidade de Santiago y autor del libro Faros de Galicia. Apoya «cualquier cosa menos inhibirse o degradar». Porque, dice, «los faros son un patrimonio maltratado. Salvo hoy la torre de Hércules, todo es negligencia». Visto lo que hacen fuera, sostiene, hay acciones prioritarias: «El uso cultural debe primar frente al hostelero, un sector que está saturado en Galicia». Sánchez elogia la potencialidad de lugares como Fisterra, Vilán o Estaca de Bares, cuyo faro es de 1850. Fue el primero del Cantábrico y uno de los pilares del Plan General de Alumbrado Marítimo de España (1847). El cabo, incide, es clave en la navegación antigua, y en las conexiones marítimas con el norte de Europa e Inglaterra (su tráfico colonial de África y la India). Y su entorno debe tratarse como conjunto patrimonial: castro, infraestructuras de alerta de la Marina del siglo XVIII, molinos de mar, base americana de radar... «Sobre la que pesa una orden de Costas de demolerla. Es sangrante», concluye, y alude también a «la degradación causada por la piscifactoría en cabo Vilán y la amenaza que pende sobre Touriñán. Los parajes más espectaculares de Europa. Esto no sucede en un país civilizado».