La Xunta excluye la subvención de los peajes de los recortes que prepara en las cuentas del 2011

Serafín Lorenzo SANTIAGO/LA VOZ.

GALICIA

Mantiene la supresión parcial en Rande y A Barcala, y las rebajas en la AG-55 y AG-57

23 sep 2010 . Actualizado a las 02:48 h.

El bipartito respondió con las rebajas selectivas de los peajes en Rande y A Barcala a una vieja demanda de miles de usuarios, y Feijoo no quiere tocar en año electoral los compromisos con la bonificación de tarifas que asumió en su programa. La Xunta asegura que los recortes que prepara en la financiación de servicios que considera «adicionales», como el Noitebús y las líneas de tren que son deficitarias, no afectarán a la supresión parcial de tarifas que cofinancia con Fomento en la AP-9 ni a los descuentos de hasta el 50% en las vías de pago de titularidad autonómica: A Coruña-Carballo (AG-55) y Vigo-Baiona (AG-57).

La partida para sufragar esas bonificaciones de peajes quedará blindada en las cuentas del 2011, lastradas por un desplome de la inversión que obligará al Ejecutivo a reducir los Presupostos hasta un 12%, en el entorno de los 1.300 millones de euros. En las cuentas de este año, la Xunta incrementó hasta 19 millones los 12 que reservó el bipartito en el 2009 para financiar peajes. Además de la supresión en los dos tramos de la AP-9, a los que destina en este ejercicio 4,8 millones, y de las rebajas en las vías de su competencia, por un importe de 1 millón, el mayor esfuerzo presupuestario proviene de la eliminación del peaje en la AG-53 (Dozón-Ourense). La decisión de no instalar cabinas en el trazado que completa la autopista interior, que el Gobierno de Touriño convirtió en baza electoral ante las municipales del 2007, tiene este año un coste de 13,14 millones que la Xunta paga a la concesionaria.

El Ejecutivo de Feijoo inició una negociación con Fomento para el traspaso de la gestión de esa autopista (AP-53), con un compromiso de aplicar las mismas bonificaciones en las tarifas que en la AG-55 y AG-57. Pero el proceso está parado. El ministerio la supedita a la devolución de los 60 millones que aportó para la construcción de ese vial entre Santiago y el Alto de Santo Domingo, un páramo a medio camino de Ourense.

Además de los peajes, la Xunta también salvará de los recortes el transporte metropolitano y escolar, y las ayudas a las rutas aéreas, donde espera que los tres concellos con aeropuertos concreten su participación.