Tiene el aval del poder local de Ourense y Vigo, y la ausencia del de Lugo
05 mar 2012 . Actualizado a las 13:22 h.Durante semanas, la alternativa interna del PSdeG a Pachi Vázquez se resignó a vivir como un fantasma invisible, una mera sucesión de nombres que se evaporaban uno tras otro. Desde ayer tomó cuerpo en Elena Espinosa, la exministra ourensana que lanzó su candidatura para pelear por la secretaría general del PSOE en el congreso que tendrá lugar los días 10 y 11.
Arropada por una docena de alcaldes, entre los que destacaban los de Vigo, Ourense, Ares, Muros o A Illa, Espinosa desgranó ante unas 250 personas congregadas en un hotel de Santiago un proyecto político que definió como «unha alternativa de esquerdas creíble, realista e con experiencia», concebida, dijo, para que sea capaz de «derrotar ao fracasado modelo conservador de Núñez Feijoo».
Esta proclamación la hizo acreedora de un cerrado aplauso, justo después de que ella anunciara que decidió presentarse porque se lo pidieron «moitos compañeiros» del partido. Casi todos estaban allí. Empezando por Abel Caballero, que días atrás se erigió en su mentor, aunque ayer evitaba cualquier comentario: «Hoy habla Elena», decía una y otra vez.
También la arropó la estructura provincial del PSdeG en Pontevedra, con Modesto Pose y Antón Louro; diputados autonómicos como Sonia Verdes, Beatriz Sestayo, Lage Tuñas, Fernández Leiceaga y Silvia Fraga, así como dirigentes que en su día estuvieron muy próximos al expresidente Touriño, caso de María José Caride, Ismael Rego o Pablo López Vidal. Notable fue la ausencia del poder institucional en Lugo, pues ni Orozco ni Besteiro acudieron al acto.
En su discurso, la ya aspirante a asumir las riendas del PSdeG evitó la referencias al actual secretario general, que reemplazó con alusiones a la necesidad de construir una alternativa al PP. «Os socialistas podemos, debemos, e este é o momento», dijo, de construir un proyecto «coherente» para llegar a la Xunta. Sobre Vázquez, la única alusión fue indirecta: «Se a militancia me pide un proxecto diferente [al suyo], eu non me podo negar por responsabilidade».
«Preséntome porque mo pediron moitos compañeiros», dijo la exministra