De Mesa tiene grabadas todas sus declaraciones de entonces
12 ago 2012 . Actualizado a las 07:00 h.De Mesa ocupó distintos cargos en política. Fue concejal y diputado, pero lo que más marcó su trayectoria fue su paso por la Delegación del Gobierno en Galicia entre el 2000 y el 2004.
-¿Qué queda de aquel De Mesa delegado del Gobierno?
-Pues diez años más, con otros tantos de muchas experiencias. Probablemente la misma persona, pero con más años.
-Una etapa difícil, con el «Prestige», en la que tuvo gran protagonismo. ¿Se sintió maltratado?
-Cuando uno está en la vida pública está sujeto a las críticas. Mi padre decía que no hay que hacer lo que a uno le guste, sino que hay que hacer que a uno le guste lo que tiene que hacer. Y a mí me tocó vivir una etapa apasionante de la historia de Galicia, con un presidente irrepetible como Fraga. Aquella legislatura, del 2000 al 2004, fue especialmente complicada, con el Prestige, la guerra de Irak, el Yakovlev y finalmente el atentado de Atocha. Y como delegado del Gobierno fue una etapa muy interesante, no exenta de complicaciones.
-¿Pero se sintió incomprendido?
-No, lo que sentí fue que en muchas ocasiones no se informaba realmente de lo que se estaba diciendo. Afortunadamente tengo grabadas todas mis ruedas de prensa, mis declaraciones y estoy preparando un pequeño libro con aquellas experiencias. Un libro en el que queda perfectamente claro todo lo que dije, lo que dijo algún medio de comunicación y lo que sucedió. El día que haya terminado el juicio espero poder darlo a conocer.
-¿Tendrá usted que declarar en ese juicio?
-A mí nadie me ha citado de momento. Estuve imputado entonces, pero la imputación se levantó porque el delegado del Gobierno solo tiene funciones de coordinación entre Administraciones. Haré lo que determine la Justicia. Para eso estamos.
-Llega la vigilancia privada a las cárceles, como anunció el Gobierno.
-El Gobierno no anunció nada de eso. La ley establece que la seguridad perimetral de las cárceles les corresponde a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. Distinto es que vengan a cooperar, siempre bajo el mando de los cuerpos del Estado. Los vigilantes privados no van a suplir a ningún guardia civil en las cárceles, entre otras cosas porque no tienen la preparación y formación de un guardia civil.
-Entonces, ¿qué van a hacer los vigilantes privados?
-Complementar, reforzar y realizar misiones que no estén exclusivamente otorgadas a la Guardia Civil. Todo lo que se refiere a vigilancias perimetrales y traslado de detenidos es competencia de la Guardia Civil. No ejercerán ninguna competencia que no tengan asumida, y no tienen ninguna.
-Supongo que habrá seguido con atención lo ocurrido con el Códice Calixtino. ¿Cómo se puede controlar el patrimonio de la Iglesia?
-Muchas veces ese patrimonio no está inventariado. Y ese es uno de los puntos más importantes para custodiar patrimonios de instituciones. Creo que es importante que también lo haga la Iglesia.
-¿Cómo ve la política gallega?
-Veo a Feijoo como un presidente con gran solidez. En él había recaído mucha responsabilidad porque tenía el gran reto de sustituir a un hombre insustituible como Fraga. Y creo que es de los presidentes más sólidos de España, que se ha anticipado a los problemas que viven ahora otras comunidades.
-¿Habla usted con Rajoy?
-Cuando él lo considera oportuno y puede, porque tiene muchas cuestiones sobre la mesa. Todos sabían que se iban a tomar medidas muy duras, que duelen y probablemente no gustan. Pero había dos caminos, o seguir gastando lo que no tenemos y seguir la vía del endeudamiento, o poner las cuentas en orden y pagar la deuda. A Rajoy no le temblará el pulso para sacar España adelante.
«Los vigilantes privados no van a suplir a ningún guardia civil en las cárceles»