El «Blue Marlin» se prepara para zarpar hacia Australia

GABRIEL LEMOS A CORUÑA / LA VOZ

GALICIA

El tiempo atmosférico y el estado del mar condicionan la marcha del «Blue Marlin».
El tiempo atmosférico y el estado del mar condicionan la marcha del «Blue Marlin».

En las próximas horas iniciará un viaje de 45 días sin escala desde Langosteira

13 ago 2012 . Actualizado a las 12:20 h.

El Blue Marlin apura sus últimas horas en el puerto exterior de punta Langosteira. Tras una operación de acoplamiento perfecta hace ya nueve días, cuando cargó sobre su estructura al buque de proyección estratégica Canberra, que ahora tendrá que transportar hasta Australia, durante la última semana se han realizado todas las operaciones necesarias para garantizar la seguridad de la carga en el traslado. Pero todavía quedan algunos detalles, por lo que las autoridades portuarias desconocían ayer si la salida se hará finalmente a última hora de hoy o en la mañana del martes.

Y es que, entre las variables que está estudiando la consignataria Anton Martin Shipping para tomar la decisión final, está la previsión del tiempo y del estado del mar. No en vano, una vez que zarpe de Langosteira, el Blue Marlin no tiene previsto tocar puerto hasta que llegue a su destino, en la última semana de septiembre. Será un viaje de unos 45 días sin escalas, a una velocidad de 12 nudos, en un trayecto en el que recorrerá la costa occidental de África, el cabo de Buena Esperanza, el océano Índico y el mar de Tasmania, hasta la bahía de Port Philip, en Melbourne. Allí, en el astillero de BAE Systems, en Williamstown, se le instalarán los sistemas de navegación, comunicación y armas, y se realizarán las pruebas en puerto y en el mar antes de su entrega a la Armada australiana.

El presidente de la Autoridad Portuaria, Enrique Losada, destacó durante esta semana la importancia estratégica de la operación, no solo por su complejidad técnica, sino porque abrió una nueva vía de colaboración entre la dársena exterior coruñesa y Navantia, en cuyos astilleros se construyó el Canberra, el buque de mayores dimensiones de la flota naval militar australiana.

Y es que los directivos de la empresa pública han elogiado las características del nuevo puerto, destacando que no existe ningún otro muelle en la fachada atlántica con las explanadas y el calado que se ofrecen a los operadores en Langosteira, a pesar de que la infraestructura aún no está completa, ya que se prevé finalizar en el 2016.

Antes de ese momento, los esfuerzos de los responsables de la Autoridad Portuaria se centran ahora en comercializar los terrenos de la dársena.