Los más pequeños comenzarán el 12, una semana más tarde que en Navarra

La Voz

GALICIA

29 ago 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Las clases comenzarán en Galicia el día 12, miércoles, en las etapas de infantil y primaria. Cinco días más tarde, el 17, lo harán en bachillerato y secundaria, y todos los escolares terminarán el curso el 22 de junio. La comunidad gallega será una de las más tardías en el arranque de curso, ya que, según informa Efe, en Navarra los más pequeños lo harán una semana antes, el próximo miércoles día 5. Solo Baleares, Cantabria y Extremadura iniciarán el curso más tarde.

Si el pasado curso comenzó con movilizaciones tras el aumento de la jornada lectiva de los maestros de infantil y primaria, este año los de secundaria han sido los afectados, pero las constantes protestas hacen prever un inicio de curso más tranquilo y sin convocatorias de huelga como ocurrió en el anterior. Otro de los motivos de crítica por parte de profesores y sindicatos fue la decisión de la Xunta de no abonar el salario en verano a los docentes sustitutos, algo que venía haciendo durante los últimos años en aquellos casos que acumulasen más de cinco meses y medio de contratos en sustituciones.

La Xunta mantiene su aplicación del plan de potenciación de lenguas extranjeras y del proyecto Abalar, para dotar de aulas digitales a colegios e institutos, que el próximo curso llegará a 535 centros. Un total de 191 iniciarán las clases con conexiones a Internet con velocidades de cien megas, tras las últimas incorporaciones de cuatro colegios de A Coruña, Pontevedra y Lugo.

Sustituciones

El Gobierno central incluyó entre sus medidas para reducir el gasto en educación -además del aumento del número de alumnos por clase y el incremento de la jornada lectiva de los profesores de secundaria de 18 a 20 horas semanales- la posibilidad de no impartir al menos dos opciones de bachillerato en los institutos, que Educación decidió no aplicar en Galicia. Otra alternativa es la no cobertura de bajas si son inferiores a 15 días, una medida que en la comunidad gallega se venía aplicando aunque no de forma oficial, pero que puede reducir el número de sustitutos que trabajen el próximo curso.