Los 725 millones que los Presupuestos Generales del Estado asignan para el 2013 a las conexiones de alta velocidad de Galicia representan poco, en términos absolutos, frente al retraso acumulado por nuestra comunidad en el objetivo del Estado de dotar a las regiones españolas de medios de transporte propios del siglo XXI, en el que ocupamos uno de los vagones de cola considerando nuestra población y alejamiento geográfico de la Meseta.
Pero, en términos relativos, con el contexto económico-financiero actual y unos presupuestos diezmados en los que recortes y reducciones se han generalizado, debemos hacer una lectura positiva de esta partida para la mejora del transporte ferroviario gallego.
Además de la nada despreciable cifra de 387 millones asignada para las provincias de Castilla y León que deberán atravesar nuestra línea de alta velocidad, resultan significativos y coherentes los 500 millones presupuestados para el tramo entre Lubián y Ourense. Con el 90 % de los tramos adjudicados hay tajo abierto para que las constructoras se empleen a fondo en el año 2013. El ministerio debería dar carpetazo a la anómala previsión del 2012 - 706 millones- que por falta de credibilidad al no existir tajos de obra, deja en ridículo su vigencia al no haber reconocido su error presupuestario anterior.
La razonable asignación anual de 500 millones es la que he venido defendiendo para nuestra nueva conexión ferroviaria a la Meseta porque, de confirmarse esta dotación en los dos siguientes años de esta legislatura, convierten a la conexión de alta velocidad de Galicia en irreversible, frente a los ataques e insolidarios celos de terceras regiones mejor situadas en la carrera de buenas comunicaciones ferroviarias. Por ello invito a nuestras fuerzas vivas institucionales, civiles y partidarias, a hacer de esta causa nuestra bandera.
Remato este análisis con una segunda favorable opinión sobre la partida de 195 millones que ha sido asignada al eje atlántico. Es suficiente, y también ajustada frente al despropósito del 2012, la cifra que se destina a ir finalizando -¡ya va siendo hora!- el tramo central de este eje comprendido entre Vigo y A Coruña, iniciado en el 2001 y que seguirá siendo una asignatura pendiente hasta el 2014.